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miércoles, 22 de julio de 2015

CIBERATAQUES: CAMPO DE BATALLA DIGITAL





iCIBERATAQUE!
Los piratas informáticos han reunido vastos ejércitos de computadoras secuestradas imaginese un comando de expertos delincuentes que utilizan Internet para operar una gran red de computadoras secuestradas. Este ejército de computadoras (que recibe el nombre de redes robots o botnets) lanza un intenso bombardeo de códigos maliciosos contra una nación. En cuestión de minutos se colapsan los cibersitios de las instituciones militares, financieras y comerciales; los cajeros electrónicos y las redes telefónicas quedan fuera de servicio; se paraliza el tráfico aéreo y fallan los sistemas informáticos y de seguridad de una central nuclear. ¿Qué harían los ciudadanos? ¿Qué haría usted? La situación descrita tal vez parezca inverosímil. No obstante, según Richard A. Clarke, ex Coordinador Nacional para la Seguridad, la Protección de la Infraestructura y el Antiterrorismo de Estados Unidos, algo así puede ocurrir en la vida real. De hecho, ya se han producido ciberataques.* A lo mejor usted mismo ha sido una víctima. ¿Por qué querría alguien lanzar un ataque cibernético? ¿Cómo se lleva a cabo? Y en vis ta de que los delitos informáticos contra particulares son tan comunes, ¿qué puede hacer usted para protegerse?
 * Los ciberataques son actos intencionales que tienen el propósito de alterar, entorpecer o destruir redes y sistemas informáticos, o la información o programas que estos almacenan y transmiten (Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos).

















El campo de batalla digital:
Son varias las motivaciones detrás de los ciberataques. Por ejemplo, un grupo terrorista o un gobierno pudieran tratar de infiltrarse en las redes informáticas del enemigo con el fin de robar secretos o sabotear las máquinas que estas redes controlan. En 2010, el entonces subsecretario de Defensa de Estados Unidos, William J. Lynn, reconoció que "adversarios" extranjeros habían penetrado repetidamente las redes secretas estadounidenses y habían sustraído "miles de archivos [...], entre ellos planos de armamento, planes de operaciones y datos de vigilancia" (véase el recuadro "Ciberataques recientes").
Los ciberdelincuentes se sirven de métodos parecidos para robar propiedad intelectual o información financiera de redes corporativas y computadoras personales. Se informa que las transacciones fraudulentas en línea les reportan ganancias anuales de miles de millones de dólares. Asimismo, los piratas informáticos han reunido vastos ejércitos de computadoras secuestradas para ejecutar sus ataques. En 2009, una empresa de seguridad en Internet descubrió una banda que operaba una red global de casi dos millones de computadoras, muchas de las cuales pertenecían a usuarios particulares. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), 1 de cada 3 computadoras en línea es controlada a distancia por un intruso. ¿Será la suya una de ellas? ¿La estará controlando alguien sin que usted lo sepa?
Espías silenciosos
Imagínese esta escena. Un delincuente transmite por Internet un programa malicioso (o malware). Al llegar a su computadora, el programa inspecciona silenciosamente las defensas para ver si puede penetrarlas; cuando encuentra un hueco, se cuela por él y comienza a husmear en el interior buscando datos útiles.* El programa malicioso puede modificar o borrar sus archivos, autoenviarse por correo electrónico a otras computadoras o capturar contraseñas e información financiera para enviarlas al intruso.




CIBERATAQUES RECIENTES
¿Cómo puede saber si su computadora está infectada? Es dificil saberlo. Tal vez la computadora o la conexión a Internet vayan demasiado lento, algunas aplicaciones no funcionen, se abran constantemente ventanas animándolo a instalar ciertos programas o la máquina haga cosas poco usuales. Si nota alguno de estos síntomas, hágala revisar por un técnico de confianza.

Según la OCDE, 1 de cada 3 computadoras en línea es controlada a distancia por un intruso

Es más, usted mismo podría infectar su computadora engañado por los delincuentes. ¿Cómo? Abriendo un archivo adjunto de correo que parezca inofensivo, haciendo clic en un hiperenlace, descargando e instalando programas gratuitos, insertando una memoria infectada o sencillamente visitando páginas de dudosa reputación. Cada una de estas accio nes puede instalar programas maliciosos en su máquina y someterla a la voluntad de un intruso.
* Se dice que en 2011 los ciberpiratas asaltaron más de cuarenta y cinco mil puntos vulnerables conocidos de los sistemas informáticos. Aprovechando tales debilidades, intentan instalar programas maliciosos en las computadoras de los usuarios sin que ellos se enteren.
2003: El gusano Slammer se propagó rápidamente por Internet, infectando unas setenta y cinco mil computadoras en diez minutos.* El tráfico en la Red comenzó a ir a paso de tortuga, los cibersitios colapsaron, los cajeros electrónicos quedaron fuera de servicio, se paralizó el tráfico aéreo y se bloquearon los sistemas informáticos y de seguridad de una central nuclear.

2007: Estonia sufrió una serie de asaltos informáticos que afectaron a organismos públicos, medios de comunicación y bancos. La mayoría de los ataques provenían de botnets, los cuales hicieron que más de un millón de computadoras en 75 países inundaran con solicitudes falsas los sitios elegidos como objetivo.
2010: El gusano Stuxnet, altamente perfeccionado, infectó los sistemas de control industrial de una central nuclear de Irán.
Los gusanos son programas maliciosos que se copian a sí mismos de computadora a computadora a través de Internet. Al igual que sucede con otros programas maliciosos. a los gusanos se les pone nombre propio, como Slammer.






PALABRA Y VIDA: MIERCOLES 22/07/2015

 



22
miércoles
Sta. María
Magdalena, m.o. Cirilo de Antioquía; Platón; Teófilo
XVI del T.O.
4a del salterio
Éx 16,1-5. 9-15 / Sal 77 / Mt 13,1-9 (o bien: Cant 3,1-40 /Sal 62 /.1n 20, 1.11-18)

Mateo 13,1-9
Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió tanta gente a él que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; y como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga».
Atentos a nuestro corazón
La semilla está ahí, en la mano del sembrador, que la arroja con fuerza y con ilusión a la besana de nuestros corazones. Jesús nos va señalando en la parábola las distintas clases de tierra, las distintas situaciones para acoger la semilla: el borde del camino, donde la semilla se pierde; el terreno pedregoso, sin profundidad alguna, donde la semilla no puede apenas brotar; el terreno lleno de zarzas y de malas hierbas que no dejan crecer la semilla. Y, al fin, la tierra buena, la que produce abundantes frutos. ¿Cómo «fabricar» esa tierra buena? Abriéndonos con ilusión y esperanza a la llegada de la semilla, confiando en su fuerza transformadora. Acoger y cuidar, valorar y confiar. Son actitudes básicas de una buena tierra que recibe la mejor semilla.

Señor, yo quiero ser esa tierra buena que acoge tu semilla, que escucha tu palabra, que se abre al riego de tu gracia y de tus dones; quiero ser besana confiada, para poder así saborear el fruto de una buena cosecha.




martes, 21 de julio de 2015

LA PROTECCIÓN DE DATOS





LA PROTECCIÓN DE DATOS UNA LUCHA QUE NOS CONCIERNE A TODOS
¿Ha descifrado alguna vez un anagrama? ¿Ha hecho compras o accedido a sus datos bancarios por Internet? En tal caso, ha entrado en el mundo de los códigos y las claves, de la codificación y la descodificación.
HASTA hace poco, los códigos secretos solían ser característicos de gobiernos, embajadores, espías y mi-
litares, pero ya no es así. Con la llegada de las computadoras y de Internet es posible mantener confidencial la información importante recurriendo a diversos medios, como las contraseñas, que se autentican cada vez que un usuario accede a sus datos. La confidencialidad nunca había desempeñado un papel tan relevante en la vida cotidiana como en nuestros tiempos.

Por lo tanto, es lógico que uno se pregunte: "¿Hasta qué grado están seguros mis datos? ¿Puedo protegerlos mejor?". Antes de responder dichas preguntas, conozcamos un poco más de la interminable lucha entre quienes crean códigos y quienes los descifran, una lucha casi tan antigua como la escritura misma.
Mensajes ocultos
Desde hace mucho tiempo se utiliza la esteganografía, o "escritura oculta". El objetivo de dicha técnica es encubrir la existencia de los mensajes. Heródoto, historiador de la antigüedad, relató que un exiliado griego se enteró de que Persia planeaba atacar su país. A fin de advertir a sus compatriotas, el hombre escribió mensajes sobre unas tablillas de madera que luego cubrió con cera para ocultar el texto, un truco que también emplearon los romanos. Según cuenta Heródoto, esta sencilla estrategia privó al rey persa Jerjes del elemento sorpresa, y su ejército fue derrotado.
Entre las formas de esteganografia más comunes en la actualidad figuran los microfilmes (micropuntos) y las marcas de agua digitales para la protección de los derechos de autor. Durante la segunda guerra mundial se utilizaba un microfilme que en realidad era una fotografía reducida al tamaño de un punto. El receptor simplemente tenía que ampliarla. Hoy quienes trafican con pornografía emplean un método parecido. Valiéndose de programas informáticos, esconden imágenes en fotografías digitales o archivos de texto o de audio aparentemente inofensivos.
Dado que la esteganografía oculta la existencia del mensaje, la atención no se centra ni en el portador ni en el receptor. Ahora bien, a menos que el mensaje también haya sido codificado, alguien puede leerlo si lo descubre.



Significados ocultos
La criptografía (escritura codificada) es la ciencia de mantener la confidencialidad en las comunicaciones por medio de ocultar el significado de un mensaje, y no su existencia. El proceso implica codificar y descodificar datos basándose en un sistema de reglas predefinido. Así, solo quienes poseen la clave pueden descifrar el mensaje.
Los antiguos espartanos codificaban mensajes empleando la escitala, un dispositivo manual. Para empezar, enrollaban ajustadamente y en forma de espiral una tira de piel, o pergamino, en un bastón. Entonces escribían un mensaje a lo largo de la tira. Cuando esta se desenrollaba, parecía una sucesión de letras sin sentido. Pero una vez que el receptor del mensaje la enrollaba en otro bastón de diámetro idéntico al original, podía averiguar lo que decía. A veces, el mensajero recurría también a la esteganografía. ¿De qué manera? Se ponía la tira como cinturón, y al colocar hacia el interior el lado que contenía la escritura, esta se mantenía oculta.
Se cuenta que Julio César camuflaba sus mensajes de guerra mediante un cifrado de sustitución simple: cambiaba cada letra por otra situada, por ejemplo, tres posiciones más adelante en el alfabeto. De ese modo, la a se convertía en d, la b en e, y así sucesivamente.
El Renacimiento europeo favoreció el desarrollo de métodos criptográficos más sofis ticados. Entre quienes contribuyeron a perfeccionarlos estuvo Blaise de Vigenére, un diplomático francés nacido en 1523. Él propuso que se utilizara un cifrado ya existente que implicaba intercambiar múltiples combinaciones alfabéticas durante la codificación. A dicha técnica, considerada infalible, se la llamó "el cifrado indescifrable" (le chiffre indéchiffrable). Con todo, la codificación y la descodificación fueron avanzando a la par.*
Por ejemplo, cuando los eruditos islámicos analizaron el Corán, escrito en árabe, notaron que ciertas letras aparecían con más frecuencia que otras, algo común en diversos idiomas. Gracias a esta observación se creó una importante herramienta criptográfica llamada análisis de frecuencias. Esta técnica consiste en contar el número de veces que aparece cada letra en un texto cifrado a fin de revelar la identidad de ciertas letras y grupos de letras.
Para el siglo xv, la criptografía se había convertido en un recurso habitual entre los diplomáticos europeos. Sin embargo, no era infalible. Por ejemplo, el francés Francois Viéte consiguió descifrar los códigos de la corte española. Y lo hizo tan bien que el rey Felipe II, desalentado, aseguró que Viéte había hecho un pacto con el Diablo y que debía ser juzgado en un tribunal eclesiástico católico.






La tecnología entra en la lucha
En el siglo xx, sobre todo durante las dos guerras mundiales, la criptografía alcanzó nuevos niveles de sofisticación con el uso de instrumentos más complejos, como la máquina alemana Enigma, muy parecida a una máquina de escribir. Cuando el operador tecleaba el texto, una serie de rotores conectados mediante cables eléctricos encriptaba el mensaje. Después, este se enviaba por código morse y se descifraba mediante otra máquina Enigma. No obstante, los errores y descuidos cometidos por operadores agotados tras muchas horas de trabajo facilitaron pistas esenciales a quienes se dedicaban a descifrar los códigos y mensajes.
Vivimos en una sociedad digital en la que actividades bancarias, transferencias y pagos, así como bases de datos médicos, empresariales y gubernamentales cuentan con la protección de códigos complejos. A su vez, el texto codificado solo se puede leer si se tiene la clave necesaria para restaurar los datos a su forma original.
Mientras que una típica llave de metal tiene una serie de dientes, una clave digital está constituida por una sucesión de números —ceros y unos— combinados de diversas formas. Las claves más largas poseen más combinaciones, o permutaciones, y por lo tanto son más difíciles de descifrar. Por ejemplo, una clave de ocho dígitos tiene 256 posibles combinaciones, mientras que una de 56 dígitos cuenta con más de 72.000 billones. Para navegar por páginas codificadas de Internet, en la actualidad se requieren claves de 128 dígitos, con 4.700 trillones de permutaciones más que las claves de 56 dígitos.*
Aun así, hay fallas de seguridad. Por poner un caso, en el año 2008 se produjo el robo de identidad que se considera el más importante hasta la fecha. Fiscales federales de Estados Unidos se lo imputaron a un grupo de once hombres. Estos supuestamente se valieron de computadoras portátiles, tecnología inalámbrica y programas informáticos especiales a fin de obtener los números de tarjetas de crédito y débito utilizadas para pagar en cajas registradoras.
¿Están seguros nuestros datos confidenciales?
Es un hecho que los códigos que protegen nuestras cuentas bancarias y transacciones por Internet son extremadamente difíciles de descifrar. No obstante, mucho depende de nosotros también. La Biblia dice: "Sagaz es el que ha visto la calamidad y procede a ocultarse, pero los inexpertos han pasado adelante y tienen que sufrir la pena" (Proverbios 22:3). Así que seamos sagaces y ocultémonos, por así decirlo, del fraude y el robo siguiendo al menos las siguientes sugerencias:
Instalar en la computadora un programa antivirus.
Emplear un spyware (detector de programas espías).
Instalar un firewall (barrera de control de accesos).
Mantener al día todo lo anterior y realizar actualizaciones de seguridad para las aplicaciones y el sistema operativo utilizados.
Tener cuidado con enlaces o documentos adjuntos al correo electrónico o a la mensajería instantánea, sobre todo si se trata de correo no solicitado que pide información personal o verificación de contraseñas.
Utilizar conexiones seguras para el envío de datos confidenciales (como los incluidos en las tarjetas de crédito) y cerrar la página al terminar de enviarlos.*
Elegir contraseñas difíciles de averiguar y protegerlas.
No copiar ni ejecutar programas de procedencia desconocida.
Hacer regularmente copias de seguridad de los archivos y guardarlas en un lugar seguro.
Si uno toma estas precauciones básicas y otras que sean recomendables ahora o en el futuro, tendrá más oportunidades de ganar su propia lucha por proteger los datos confidenciales.
* Una página de Internet es segura cuando en el buscador aparece un icono en forma de candado, o cuando la dirección se ve precedida por "https://". La s final confirma la seguridad de una página.











* Técnicamente, un cifrado no es lo mismo que un código. Mientras que para cifrar un mensaje se sustituye cada letra por otra letra o por un número, para codificarlo se sustituyen palabras o frases por otras palabras o frases, o por números. Sin embargo, ambas técnicas pudieran presentar características similares.


PALABRA Y VIDA: MARTES 21/07/2015

                                          martes 21










S.Lorenzo de
Brindis,m.l
Arbogastro; Daniel;
Víctor de Marsella;
Práxedes 

XVI del TO.
4° del salterio
Éx 14,21-15,1 / 
Sal Éx 15,8-17 / Mt 
12,46-50 



                                       mateo 12,46-50

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó: «Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo». Pero él contestó al que le avisaba: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre».


Las relaciones de parentesco
Jesús se marcha de su casa para predicar la Buena Noticia de la salvación, para anunciar el reino de los cielos. Pero eso no quiere decir que abandone a su familia y, menos aún, que la desprecie. Lo que Jesús nos deja claro es que las relaciones de parentesco no son las más fuertes, ni tienen que ser las más determinantes para una persona. Por encima de la familia estará siempre la vocación a la que Dios nos llama, los caminos que desea que recorramos en la realización del proyecto de nuestra vida. Habrá un momento en que tengamos que dejar padre, madre, vínculos familiares, porque Dios nos llama a emprender nuevos caminos.



Señor, haz que tenga mis oídos abiertos para escuchar tu voz, para saber bien lo que quieres de mí, lo que me propones, lo que deseas como proyecto principal de mi existencia. Si he de dejar mi familia, la dejaré. Porque habrá una familia nueva que me acoja y me proteja siempre. 



















¿Vale la pena pagar el precio de presumir?










¿Vale la pena pagar el precio de presumir?

"Vestir unos vaqueros o cualquier otra prenda de marca puede hacer que una persona insegura pase del extremo de sentir que no vale nada al extremo de pensar: 'Yo soy alguien, y si no me crees, mira la etiqueta de mis pantalones'." (Chaytor D. Mason, psicólogo)

A FIN de obtener la admiración de los demás,
algunos presumen de su ropa de marca o de cualquier otra cosa que esté de moda. Un artículo del periódico argentino La Nación dice que en un país asiático "existe la necesidad de ostentar la riqueza acumulada. Automóviles, joyas, colegios en el exterior y hasta ropa de diseñador para mascotas, todo lo que pueda dar estatus es consumido copiosamente".
Claro está, no hay nada de malo en disfrutar lo que uno se ha ganado con el sudor de su frente. La Biblia misma afirma: "Que todo hombre coma y realmente beba y vea el bien por todo su duro trabajo. Es el don de Dios" (Eclesiastés 3:13). Pero ¿es prudente ser ostentoso, presumir de lo que uno posee? ¿Qué dice la Biblia?





"Al rico le llueven las amistades"
Cuando una persona que tiene dinero —o fmge tenerlo— presume de sus posesiones, ¿a qué clase de amigos atrae? El siguiente proverbio bíblico, que pinta un cuadro muy acertado de la naturaleza humana, nos da una pista: "El pobre no tiene de amigo ni al vecino, pero al rico le llueven las amistades" (Proverbios 14:20, La Palabra de Dios para Todos).
Fíjese en lo que esto implica: "las amistades" que le llueven al rico en realidad no son amigos suyos, sino de su dinero. Son "amigos" solo por conveniencia, y sus halagos son falsos. La Biblia da a entender que las adulaciones son "una apa riencia fmgida", es decir, una máscara que esconde un espíritu codicioso (1 Tesalonicenses 2:5).
Así que es bueno preguntarse: "¿Qué tipo de amistades prefiero? ¿Amigos que me quieran por lo que tengo, o amigos que me quieran por lo que soy?". La Biblia indica que nuestra conducta influye en la clase de amigos que atraemos.
"La sabiduría está con los modestos"
Presumir de las cosas que uno posee crea otro problema, como lo demuestra el relato bíblico de Ezequías, un rey que vivió en la antigua ciudad de Jerusalén. En una ocasión mostró a ciertos dignatarios babilonios "todo cuanto se hallaba en sus tesoros". Es muy probable que su inmensa riqueza impresionara a los visitantes. Pero puede que también haya despertado su codicia. Una vez que partieron, un profeta de Dios llamado Isaías le dijo con valor al rey: "Todo lo que hay en tu propia casa [...] será llevado a Babilonia. No quedará nada". Y eso es justo lo que pasó años más tarde. Los babilonios regresaron y saquearon las riquezas que habían pertenecido a la familia de Ezequías (2 Reyes 20:12-17; 24:12, 13).
Hoy sucede algo parecido; muchos que exhiben sus posesiones se arriesgan a perderlas, al menos en parte. Un informe sobre la delincuencia y la seguridad en México declara: "Las muestras ostentosas de riqueza son un imán para los ladrones en la ciudad de México. El que lleva joyas o relojes caros, o usa grandes cantidades de dinero en efectivo se convierte en un blanco apetitoso". Es mucho mejor seguir el consejo bíblico de no andar presumiendo de lo que uno posee (Jeremías 9:23). Como asegura Proverbios 11:2: "La sabiduría está con los modestos".
Fíjese en las buenas cualidades de los demás
Quien es modesto y humilde no busca ser el centro de atención ni acaparar las miradas; más bien se concentra en las cualidades y virtudes de los demás. Filipenses 2:3 dice: "No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes" (Nueva Traducción Viviente). Y Gálatas 5:26 aconseja: "No nos hagamos egotistas [vanidosos, Reina-Valera Actualizada], promoviendo competencias unos con otros, envidiándonos unos a otros".
Del mismo modo, quien posee la sabiduría de la Biblia sabe que la generosidad y el respeto mutuo son los pilares de la amistad verdadera y que dicha amistad no se rompe aunque se esfumen las riquezas. Todo lo contrario, se va robusteciendo con los años; en Proverbios 17:17 se afirma: "Un compañero verdadero ama en todo tiempo". Además, la persona sabia, que trata de agradar a Dios, sabe que a él no le impresionan las apariencias, sino que mira a "la persona secreta del corazón", lo que uno es por dentro (1 Pedro 3:4). Debido a eso, se esfuerza por cultivar las atrayentes cualidades que conforman lo que la Biblia llama
"la nueva personalidad" (Efesios 4:24). En Miqueas 6:8 se mencionan algunas de estas cualidades: "¿Y qué es lo que Dios está pidiendo de vuelta de ti sino ejercer justicia y amar la bondad y ser modesto al andar con tu Dios?".





A los estudiantes de la Biblia no les sorprende que la sociedad actual no fomente la modestia. ¿Por qué? Porque la Biblia predijo que en "los últimos días", los hombres serían "amantes del dinero, orgullosos, soberbios" y "engreídos" ( 2 Ti-moteo 3:1-5, Hermanos Menores Capuchinos). En un ambiente así, el que disfruta exhibiendo sus posesiones se siente como pez en el agua. Sin embargo, Dios pide al que le sirve: "Apártate de ellos". Obviamente, no desea que nos contagiemos.
¿SE LO HA PREGUNTADO?
¿Qué tipo de personalidad agrada a Dios? (Miqueas 6:8.)
¿Por qué deberíamos fijarnos en las cualidades y virtudes de los demás? (Filipenses 2:3.)
¿Por qué no debería sorprendernos que muchos presuman de lo que tienen?
(2 Timoteo 3:1-5.)
¿Prefiere amigos que lo quieran por lo que tiene, o amigos que lo quieran por lo que es?






















lunes, 20 de julio de 2015

un pueblo es

una imagen que habla por si sola

PALABRA Y VIDA: LUNES 20/07/2015












   
 S. Apolinar, m.I.                                                lunes20   
 Elías; José Ma Díaz
 Sanxurxo; Elia; Btas.
 Rita Dolores Pujalte
 y Francisca Aldea
XVI del T.O.
4° del salterio
 Éx 14,5-18/Sal
 Éx 15,1-6 / Mt
 12,38-42



                                                       mateo 12,38-42 

En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver un signo tuyo». Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón».


Todos queremos un signo tuyo:
Todos piden un signo, un milagro, aunque sea pequeño. Todos queremos una prueba, un prodigio, algo que nos haga tocar, palpar, sentir la presencia de Dios a nuestro lado. Y en muchas ocasiones, somos nosotros los que sugerimos a Dios cómo debe ayudarnos, cómo queremos que esté en nuestra vida y, a la par, cuáles son los problemas que nos tiene que solucionar. El gran signo es la muerte y resurrección del Señor, manantial de plenitudes y eternidades. La fe no consiste en protagonizar un milagro sino en abrirnos a Dios, a su Palabra que nos invita a seguirle. Él nos dirá cómo y por qué caminos. Así brotará nuestra confianza sin límites, no por los signos visibles sino por nuestro amor a Jesús.

Señor, en el silencio y en la soledad, en la tribulación y en la desolación, en los momentos de luz y en los días de tinieblas, yo quiero estar a tu lado, seguir tus pasos, confiar en tus palabras. Mi fe quiere ser la gran apuesta por Ti. 


estas han sido todas mis publicaciones por el dia de hoy.
espero hayan sido de vuestro agrado y hasta mi próxima publicación


 


¿ POR QUÉ LA GENTE ACTÚA TAN MAL?






¿POR QUÉ LA GENTE SE COMPORTA ASÍ?

HAY algo en lo que la mayoría de la gente concuerda: nadie es perfecto, todos hacemos cosas de las que luego nos arrepentimos. Sin embargo, esta tendencia a cometer errores no justifica la maldad que nos rodea. Casi a diario se producen delitos —de mayor o menor gravedad—de los que somos testigos o nos enteramos por los medios de comunicación.
En realidad, casi todo el mundo reconoce que existen unos límites morales y que cada persona puede optar por cruzarlos o no. De hecho, a nadie se le escapa la diferencia entre una simple equivocación y una mentira descarada, o entre herir a alguien por accidente y cometer un asesinato con premeditación. Aun así, las personas que hacen estas cosas terribles son, cada vez con más frecuencia, las que menos nos imaginamos. Entonces, ¿qué lleva a la gente a comportarse así?

La Palabra de Dios aclara por qué mucha gente hace lo que sabe que está mal. Veamos algunas de estas razones.
• "La mera opresión puede hacer que un sabio se porte como loco." (ECLESIASTÉS 7:7)
La misma Biblia reconoce que las circunstancias pudieran empujar a algunas personas a actuar como nunca habrían pensado. Hay quienes cometen graves delitos creyendo que es su único recurso para solucionar sus problemas o luchar contra las injusticias. Como explica el libro Urban Terrorism, "en muchos casos, la principal motivación de un terrorista es su profunda frustración por no poder cambiar ciertos elementos políticos, sociales y económicos".














■ "El amor al dinero es raíz de toda clase de males." (1 TIMOTEO 6:10, VERSIÓN POPULAR)
Suele decirse que todo hombre tiene su precio. Esta difundida frase destaca que hasta la persona más decente está dispuesta a quebrantar las normas morales por la cantidad de dinero adecuada. Y es que una persona que en circunstancias normales es afable y bondadosa puede transformarse en un ser desagradable y agresivo cuando hay dinero de por medio. Basta con repasar los numerosos delitos motivados por la avaricia: el chantaje, la extorsión, el fraude, el secuestro e incluso el asesinato.
■ "Por cuanto la sentencia contra una obra mala no se ha ejecutado velozmente, por
eso el corazón de los hijos de los hombres ha quedado plenamente resuelto en ellos a
hacer lo malo." (ECLESIASTÉS 8:11)
El ser humano tiende a pensar que puede hacer lo que se le antoje mientras no lo descubran. De ahí que mucha gente sobrepase los límites de velocidad, copie en los exámenes, malverse los fondos públicos o haga cosas peores. Es fácil que el ciudadano respetuoso de la ley se sienta tentado a hacer cosas censurables cuando las leyes no se aplican o cuando no hay miedo a las consecuencias. A este respecto, la revista Arguments and Facts indica: "La facilidad con que los delincuentes quedan sin castigo [...] parece motivar a los ciudadanos comunes a cometer los crímenes más brutales".





■ "Cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo. Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado." (SANTIAGO 1:14, 15)
Todos los días se nos presentan muchas oportunidades de hacer lo malo, así que es muy posible que en algún momento nos sintamos tentados. Ya en tiempos bíblicos se advirtió a los cristianos: "Ninguna tentación los ha tomado a ustedes salvo lo que es común a los hombres" (1 Corintios 10:13). Aun así, cada cual decide lo que hace con esos malos deseos: borrarlos de inmediato de la mente o seguir alimentándolos. Como advirtió el discípulo Santiago en su carta, si no tenemos cuidado, un simple deseo puede hacerse "fecundo" y llevarnos a hacer lo que está mal.



■ "El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal." (PROVERBIOS 13:20)
Nunca debemos subestimar la influencia que, para bien o para mal, tiene en nosotros la gente que nos rodea. Con frecuencia, las personas hacen cosas impensables influidas por la presión de grupo o, como dicen muchos, porque se juntaron con malas compañías. Desde luego, los resultados de juntarse con los "estúpidos" —como los llama el versículo antes citado— siempre son desastrosos. Hay que aclarar que los "estúpidos", en sentido bíblico, 
No son personas poco inteligentes, sino quienes pasan por alto los consejos de la Palabra de Dios. Así pues, seamos jóvenes o mayores, debemos buscar la amistad de personas que obedezcan los principios bíblicos. De lo contrario, podemos estar seguros de que nos "irá mal".
Hasta ahora hemos visto varias razones por las que, según las Escrituras, algunas personas —incluso gente común y corriente— hacen cosas terribles. Pero quizás nos preguntemos si alguna vez la situación mejorará. Pues bien, la Biblia no solo explica las causas de los actos malvados; también promete que un día se acabarán. ¿Quiere conocer estas promesas? ¿Será posible que algún día de veras desaparezca la maldad? Hallará la respuesta en el próximo artículo.





LA MALDAD PRONTO ACABARÁ

COMO vimos en el artículo anterior, Dios nos ha explicado en su Palabra inspirada por qué la gente se comporta mal. Además, nos ha dotado de autodominio y libertad de elección, por lo que de nosotros depende que hagamos algo malo o no (Deuteronomio 30:15, 16, 19). En definitiva, contamos con todo lo necesario para identificar cualquier debilidad y corregirla. Y si así lo hacemos, ¿cuál será el resultado? Felicidad para nosotros y para quienes nos rodean (Salmo 1:1).

Sin embargo, por mucho que uno se esfuerce por hacer lo que está bien, no es suficiente para acabar con la maldad que plaga a la humanidad. La Biblia advirtió: "En los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar". Ya continuación explicó por qué serían tan difíciles: "Los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios, teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder; y de estos apártate" (2 Timoteo 3: 1-5).
Cuando hablamos de "los últimos días" de algo, por lo general queremos decir que eso está llegando a su fin. Pues bien, ¿qué es lo que está a punto de acabar, según esta profecía? Las siguientes promesas divinas nos dan una idea.
Desaparecerán los malvados para siempre.
"Solo un poco más de tiempo, y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar, y él no será. Pero los mansos mismos poseerán la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz." (SALMO 37:10, 11)
Dios está guardando a todos los que lo aman, pero a todos los inicuos los aniquilará." (SALMO 145:20)
Se acabará de una vez por todas con los abusos.
"Él librará al pobre que clama por ayuda, también al afligido y a cualquiera que no tiene ayudador. De la opresión y de la violencia les redimirá el alma." (SALMO 72:12, 14)
"La creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios." (ROMANOS 8:21)
Nadie volverá a pasar necesidad.
"Se sentarán, cada uno debajo de su vid
y debajo de su higuera, y no habrá nadie que los haga temblar." (MIQUEAS 4:4)
"Ciertamente edificarán casas, y las ocuparán; y ciertamente plantarán viñas y comerán su fruto. No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y otro lo comerá. Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal." (ISAÍAS 65:21, 22)
La justicia reinará por toda la Tierra.
"¿No hará Dios que se haga justicia a sus escogidos que claman a él día y noche [...]? Les digo: Él hará que se les haga justicia rápidamente." (LUCAS 18:7, 8)
"Dios es amador de la justicia, y no dejará a los que le son leales. Hasta tiempo indefinido ciertamente serán guardados." (SALMO 37:28)
"Justicia es lo que los habitantes de la tierra productiva ciertamente aprenden." (ISAÍAS 26:9)
"Hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa, y en estos la justicia habrá de morar" (2 PEDRO 3:13)




La gente ya está cambiando:
Sin duda alguna, a todos nos gustaría ver cumplidas esas promesas. Pero ¿tenemos alguna base para creer que de veras se harán realidad? Lo cierto es que las pruebas se hallan ante nuestros propios ojos: millones de personas de todo el mundo han dejado atrás una vida egoísta, inmoral o violenta y han aprendido a ser más honradas, pacíficas y bondadosas. En efecto, viendo los cambios que ya han realizado muchas personas hoy día, podemos estar seguros de que las promesas de Dios se cumplirán a mayor escala en el futuro.
Ahora bien, ¿qué motiva semejantes cambios en las personas? La clave se encuentra en la siguiente promesa bíblica pronunciada por el profeta Isaías:
 Con estas palabras, Isaías no profetizó únicamente que llegaría el día en que los seres humanos y los animales vivirían en paz. ¿Por qué lo sabemos? Porque, según la última parte de dicho pasaje, la causa de esta transformación es que "la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Dios". Está claro que conocer a Dios no cambia a los animales, pero sí puede cambiar a las personas. Por lo tanto, esta profecía también debe aludir a la transformación de quienes tienen cualidades propias de animales irracionales, pero que, gracias a las enseñanzas bíblicas, desarrollan cualidades cristianas.
Pedro* es uno de estos casos. Creyendo
" Se ha cambiado el nombre.
que luchaba del lado de la justicia, se unió a una organización terrorista. Tras adiestrarlo, le ordenaron poner una bomba en un cuartel de la policía. Sin embargo, antes de que pudiera llevar a cabo su plan, fue arrestado y enviado a prisión. Durante los dieciocho meses que pasó encarcelado, continuó defendiendo activamente su ideología. Mientras tanto, su esposa comenzó a estudiar la Biblia , y lo que aprendió lo motivó a cambiar su actitud y su visión de la vida. "Le agradezco a Dios que nunca llegara a matar a nadie durante mis años de terrorista —confiesa Pedro—. Ahora empleo la espada del espíritu de Dios, la Biblia, para llevar a la gente un mensaje de paz y justicia verdaderas: las buenas nuevas del Reino de Dios." Fue tan grande su transformación que incluso llevó este mensaje de paz al mismo cuartel que había planeado volar por los aires.
¡Qué poderoso efecto tiene la Palabra de Dios en la vida de la gente! Puede hacer que dejen de cometer maldades y se vuelvan mejores personas. Está claro que Dios puede cumplir su promesa de acabar con la maldad. Y para lograrlo, también acabará con el Diablo, el principal responsable de la maldad. Satanás es, en definitiva, aquel que mueve los hilos de este mundo.
Como bien dice la Biblia, "el mundo entero yace en el poder del inicuo" (1 Juan 5:19).
Sin embargo, Satanás pronto desaparecerá de la escena mundial, y con él, todos los que tercamente se niegan a cambiar. ¡Qué maravilloso será vivir en una Tierra donde no exista la maldad!
¿Cuál es la clave, entonces, para ver el cumplimiento de esa promesa? Recordemos que es el "conocimiento de Dios" lo que está haciendo cambiar a las personas hoy y lo que traerá grandes cambios a nivel mundial en el futuro. De modo que si usted adquiere conocimiento de la Biblia y lo pone en práctica —como vimos que hizo Pedro—, también tendrá la posibilidad de vivir en un mundo donde reine la justicia (2 Pedro 3:13). Así pues, aproveche la oportunidad que se le presenta de conocer mejor a Dios y Jesucristo, pues su vida eterna depende de ello (Juan 17:3).

 Usted también tiene la posibilidad de vivir en un mundo en donde reine la justicia
(2 PEDRO 3:13)



















domingo, 19 de julio de 2015

PADRES SOLOS ...!! CLARO QUE SE PUEDE !!





"Me siento feliz cada vez que mis dos niñas me toman por sorpresa con un abrazo y me dicen: 'Te queremos mucho, mami'."
¡Claro que pueden!
Estos son algunos de los comentarios  de una encuesta entre padres solos de todo el mundo. Muchos de ellos —en su mayoría mujeres— dijeron anhelar el respaldo que únicamente un cónyuge afectuoso puede brindar.* Con todo, sus sinceras respuestas reflejan el hecho de que han logrado adaptarse a las circunstancias.


"A menudo tengo la satisfacción de ver que mis hijos agradecen las cosas que hago por ellos. A veces me dan un dibujo que ellos mismos hicieron o regalitos así. Esos detalles compensan con creces todos los sacrificios."
En ocasiones, cuando estoy triste uno de mis hijos me rodea con sus brazos, me da un beso y me dice: 'Te quiero'."
¿Cómo han logrado estos padres ajustarse a su realidad y cumplir con éxito su ardua labor? En las siguientes páginas analizaremos sus sugerencias, así como algunos de sus errores. Además, veremos los principios básicos que les permitieron salir adelante. Si usted está criando solo a sus hijos, esperamos que encuentre ideas prácticas para llevar a buen término su misión, pero también para disfrutar el proceso. Esta tarea es sin duda todo un desafío en el mundo incierto y cambiante en el que vivimos.'
Nos concentraremos en seis aspectos. Cómo pueden los padres solos...
1, Recibir el apoyo necesario
2. Obtener mejores resultados al comunicarse
3. Establecer el orden debido de prioridades
4.  Fijar límites claros
5. Inculcar valores sanos en sus hijos
6. Hacerle un sitio a Dios en la familia




* La vasta mayoría de los padres solos son mujeres, circunstancia que se refleja en la presente serie de artículos.
# Muchos de los principios aquí expuestos son aplicables también a las familias convencionales.
1 Pida apoyo:
"Tenemos amigos extraordinarios que nos brindan cariño y apoyo; son como de la familia." (LIZAAN, MADRE DE DOS ADOLESCENTES)
El desafío. "Para mí, el mayor desafío es lidiar con el agotamiento y la constante falta de tiempo", comenta Alina, que tiene dos niños. Su caso no es la excepción, sino la norma. Esa es la razón por la que muchos padres solos han tejido una red de apoyo, es decir, cuentan con un grupo de personas a quienes pueden recurrir con completa libertad en caso de necesidad.
Sugerencias. Pida la colaboración de familiares y amigos que sean de confianza. ¿Por qué no elabora una lista de personas a quienes pueda llamar cuando necesite transporte, apoyo emocional, una reparación en casa o que le cuiden a sus hijos? No olvide mantenerla actualizada. Investigue, además, qué entidades del gobierno u organismos de ayuda pueden brindarle asistencia.



Renata, —dice ella—. Cuando mis dos niñas tenían nueve años, las tres contrajimos influenza, y ni siquiera podía hacerles de comer. Pero tan pronto como la congregación se enteró, empezaron a turnarse todos los días para traernos comida." Este tipo de detalles nos recuerda lo que dice la Biblia en 1 Juan 3:18:
Pida la colaboración de familiares y amigos que sean de confianza
 "Hijitos, no amemos de palabra [...], sino en hecho y verdad".
¿Podría prestar ayuda el otro padre? Si el padre que no tiene la custodia de los hijos —generalmente el hombre— ha sido autorizado para visitarlos, y si es responsable y está dispuesto a colaborar, ¿por qué no compartir responsabilidades? Después de todo, los hijos necesitan pasar tiempo con ambos padres.*
Enseñe a sus hijos a cooperar. Si les asigna tareas adecuadas para su edad, se hará un gran favor a usted y también a ellos, pues les dará las herramientas necesarias para llegar a ser adultos responsables y trabajadores.
Si sus hijos quieren hablar con usted, trate de dedicarles tiempo
Aprenda a comunicarse mejor



 "Yo he aprendido a escuchar, a escuchar y a escuchar. No importa que me esté cayendo de cansancio."
(MIRANDA, DE SUDÁFRICA)
El desafío. "Mi gran reto —dice Cristina— es estar con mi hija no solo físicamente, sino también mental y emocionalmente, sin importar lo que tenga que hacer o lo agotada que esté."
Sugerencias. Mantenga abiertas las líneas de comunicación. Elizabeth comenta: "Dándoles el ejemplo, he logrado que mis cinco hijos sean más comunicativos conmigo. Además, los animo a hablar entre ellos y a nunca irse a la cama si están peleados. Saben que en la casa está prohibida la ley del silencio".
No se desconecte de lo que le dicen sus hijos.  Lyanne escribe: "Cuando mi hijo era pequeño hablaba como una cotorra, así que yo simplemente me desconectaba. Pero luego, cuando llegó a la adolescencia, dejó de hablar. Allí me di cuenta del error que había cometido. Me esforcé mucho —demasiado, quizás— por derribar el muro que nos dividía. Hablé con un anciano de mi congregación, y me recomendó que me tomara las cosas con más calma y que tratara de iniciar conversaciones con mi hijo poco a poco; seguí su consejo y, lentamente, las cosas comenzaron a mejorar".
Sea paciente. Eclesiastés 3:7 dice que hay un "tiempo de callar y [un] tiempo de hablar". Dulce, madre de tres hijos, recuerda: "Si mis hijos no estaban de humor para conversar, me aseguraba de que supieran que podían venir en el momento en que lo quisieran". Así es, en vez de forzar la comunicación, foméntela con cariño y paciencia. Eso es lo que recomienda la Biblia: "Los planes de la mente humana son profundos como el mar; quien es inteligente los descubre" (Proverbios 20:5, Traducción en lenguaje actual).
Sea "presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar" (Santiago 1:19). Lizaan señala: "Tuve que aprender a morderme la lengua cuando mis niños me contaban sus problemas, a contenerme de dar consejos precipitados y a medir mis palabras aunque el asunto me alterara". Leasa, que tiene dos hijos, escribe: "No siempre he sido la mejor para escuchar; a veces, los problemas de mis hijos me parecían insignificantes, así que tuve que aprender a ponerme en su lugar".
"Que sus conversaciones sean siempre agradables." (Colosenses 4:6, El libro del Pueblo de Dios.) Lyanne dice: "A fin de no romper las líneas de comunicación, he tenido que hacer un verdadero esfuerzo por conservar la calma, incluso cuando la situación es seria".
Si no consigue controlarse, podría perder los estribos y empezar a gritar, lo cual es perjudicial en muchos sentidos (Efesios 4:31).
¿Puede prestarle ayuda a una madre sola?
 Por ejemplo, los gritos pueden hacer que un niño se encierre en sí mismo o que desarrolle problemas de conducta. "Los niños son como almejas —comenta Heidi, madre de una adolescente—. Si les hablas con cariño, abren su `caparazón', pero si les gritas, lo cierran y allí acaba la comunicación. En la puerta de la nevera tengo pegado el dibujo de una almeja abierta para nunca olvidarlo."
Conozca a sus hijos. Yasmin comenta: "Mis dos hijos son muy distintos. Uno es extrovertido; el otro es más retraído. La experiencia me ha enseñado que con el retraído es mejor no tocar ningún tema de manera directa. Es mejor hablarle mientras estamos haciendo otra cosa, como jugar un juego de mesa, o mientras está contándome algo que le llama la atención. En esos momentos le pregunto discretamente qué piensa sobre cierto asunto".
A veces, un niño puede sentirse incómodo hablando con su madre de algunos temas privados. Eso le sucedió al hijo adolescente de Mi-sao. "Tú no entiendes de esas cosas", le decía. ¿Qué hizo ella? Pedirle ayuda a un hermano maduro de su congregación que era de toda su confianza. "El hermano se convirtió en su consejero, y ahora mi hijo está más tranquilo", comenta Misao.
No confunda los papeles de padre y amigo. Iwona, madre de dos hijos, cometió el error de convertir a su hija adolescente en confidente. Aunque sabía que no estaba bien, no pudo evitar caer en la trampa. Sin embargo, con el tiempo corrigió su equivocación. Otra cosa que los padres no deben olvidar es quién es la autoridad en casa. Es lógico que desee tener una relación afectuosa con sus hijos, pero si mantiene su dignidad y se comporta con madurez y equilibrio, a ellos les será más fácil ser respetuosos con usted y seguir el mandato bíblico: "Hijos, sean obedientes a sus padres" (Efesios 6:1, 2).
"[Ame] a sus hijos."(Tito 2:4.) Para los niños, el amor es tan vital como el agua y el alimento. Confírmeles a menudo que los ama, de palabra y obra. A cambio, ellos estarán más dispuestos a hablar con usted y a obedecer sus normas y, además, se sentirán más seguros.
Maki, madre de dos hijos, escribe: "A veces, cuando voy llegando a casa del trabajo arrastrándome del cansancio, me encuentro con que alguien ha dejado en la puerta algo para cenar y una tarjeta. En una ocasión, la tarjeta decía: 'Bienvenida a casa. Debes de estar agotada'. Se me salieron las lágrimas y le di gracias a Dios". Si usted conoce a una madre sola que está luchando por criar a sus hijos, ¿por qué no la felicita por sus esfuerzos y se ofrece a ayudarla de vez en cuando?* Podría, quizás, cuidar a sus hijos o llevarlos a la escuela.



Un problema típico de las madres solas es la falta de compañía. ¿Ha pensado en invitar a alguna de ellas y a sus hijos a comer en casa o a pasear? Siempre hace falta una "familia extendida", y quizás la suya sea la ideal. Además, las familias que cuentan con ambos padres ofrecen una ventaja adicional: el esposo puede servirles a los hijos de la madre sola como una figura masculina que imitar.
Haga una lista de las madres solas que conozca y hable con su familia sobre cómo ayudarlas.
Establezca el debido orden de prioridades
"Siempre estaba exhausta. Me pasaba todo el tiempo pensando en cómo equilibrar el trabajo, la crianza de mis hijos, las actividades espirituales, los quehaceres de la casa y el descanso.
El desafío. Miranda comenta: "Mi mayor desafío como madre es tener que trabajar fuera y, además, cubrir todas las necesidades de mis dos hijos —las físicas, las emocionales y las espirituales— sin la ayuda de un esposo".
Sugerencias. Determine qué cosas son verdaderamente importantes para usted y sus hijos y conviértalas en sus prioridades.
 Luego, haga todo lo posible por atender dichas prioridades y aprenda a administrar su tiempo y recursos de un modo que le permita lograrlo. Para ilustrarlo: la salud de sus hijos es importante, así que emplee el dinero que tanto le ha costado ganar para comprar alimentos nutritivos. Eso es mejor que gastarlo
Emplee el dinero que tanto le ha costado ganar para comprar alimentos nutritivos.
Eso es mejor que gastarlo después en médicos
después en médicos. Antes de ir al supermercado, elabore una lista de lo que necesita; así se protegerá de tirar el dinero en compras impulsivas. "Me gusta la buena cocina", asegura Roberto, que vive en Estados Unidos con sus cuatro hijos. Y añade: "Pero al hacer las compras aprendí a concentrarme, no en lo que me gustaría cocinar, sino en lo que realmente necesitamos para cada día".



Coman juntos por lo menos una vez al día
Deshágase de las cosas que ya no usa: libros, ropa, aparatos electrónicos... Como escribió una madre sola: "Mientras más cosas, más estrés: mientras más tienes, más hay que limpiar y reparar. La clave para simplificar tu vida es tener menos".
Acostumbre a sus hijos a dejar todo ordenado todas las noches. No deje que el hogar se salga de control. Esa disciplina les enseñará a cuidar su habitación y el resto de la casa. Obviamente, el ejemplo que usted lé añadirá peso a sus palabras.
Aunque tenga un horario muy apretado, es imprescindible que pase tiempo con sus hijos; pero no breves ratos —el llamado tiempo de calidad—, sino lo más que le sea posible. Recuerde: sus hijos necesitan su tiempo y su atención (Deuteronomio 6:7).
Coman juntos por lo menos una vez al día, y asegúrese de que todos pasen un rato agradable. "Nosotros elegimos la cena —dice Colette, madre de tres hijos que vive en Francia—, pues ya todos estamos en casa. Aprovechamos la ocasión para estrechar nuestra relación y fortalecer nuestra espiritualidad. La cena ha sido y sigue siendo una ocasión muy especial para la familia."
Fije límites claros



 
"Criar hijos sola no es fácil, sobre todo cuando llegan a la adolescencia y sienten la presión del mundo para rebelarse." (DULCE, DE SUDÁFRICA) 
El desafío. La Biblia predijo que en "los últimos días" los hijos serían "desobedientes a los padres" (2 Timoteo 3:1,
2). Sugerencias. Tome en cuenta que, como dice la educadora Maite Vallet, "el niño necesita orden para realizar su proyecto de vida. El orden en su horario y en su entorno le proporciona seguridad". Barry G. Ginsberg, psicólogo infantil y familiar, explica que, "cuando existen límites claros, las relaciones mejoran y causan menos estrés". Luego apunta: "Cuanto más claros sean los límites, cuanto mejor expresados estén, más armoniosa será la vida familiar".
¿Qué puede usted hacer en este campo? Sea firme y cumpla su palabra (Mateo 5:37). En Australia, un estudio reveló que cuando los padres son incapaces de decir no a sus hijos y ceden vez tras vez a sus de-mandas, estos suelen portarse mal. Bien dice la Biblia: "Un hijo [o hija] sin disciplina avergüenza a su madre" (Proverbios 29:15, Nueva Traducción Viviente). Aunque tenga sentimientos de culpa por la situación en la que se encuentra, no sea permisivo. Yasmin reconoce: "En ocasiones, mi primera reacción es compadecer a mis dos hijos porque no tienen a su padre en casa". Como veremos más adelante, Yasmin no dejó que sus sentimientos —perfectamente naturales— le impidieran actuar con sensatez. 
Sea constante. Una revista asegura: "Una clave para prevenir problemas emocionales y de conducta en los hijos es ser predecible




 
Sea firme y cumpla su palabra 
y constante al aplicar la disciplina" (American Journal of Orthopsychiatry). "Mis hijos saben qué disciplina recibirán, pues he hablado con ellos del tema —dice Yasmin—. Cuando se portan mal, trato de reaccionar siempre de la misma manera. Claro, he aprendido a escucharlos primero y luego explicarles con calma cómo afectó a la familia su conducta. Solo después de eso aplico la disciplina que acordamos en un principio.
" Sea razonable y nunca los discipline en un momento de ira. Es cierto que hay que ser firme, pero también hay que ser flexible cuando el caso lo merece. "La sabiduría de arriba", es decir, la que Dios da, es razonable (Santiago 3:17). La persona razonable no se precipita ni se deja llevar por la cólera; tampoco aplica las reglas estrictamente y sin compasión. Primero piensa y quizás hasta ora a Dios sobre el asunto. Eso le permite tranquilizarse y actuar como corresponde según el caso. Si usted es firme, constante y razonable, y da un buen ejemplo, podrá establecer límites que harán de su hogar un verdadero refugio para sus hijos. 
Inculque valores morales en sus hijos
"Antes no seguía los principios bíblicos, así que se me hacía muy difícil educar a mis hijos. Pero ahora es mucho más fácil: ahora tengo la Biblia"
(ELIZABETH, DE SUDÁFRICA)
 El desafío. La presión de los compañeros en la escuela y el aumento de la inmoralidad en el mundo producen un poderoso efecto negativo en las familias. Para contrarrestarlo, los niños necesitan valores sanos por los cuales regirse; de otro modo es muy poco probable que lleguen a ser adultos responsables, educados y con principios.
Sugerencias. Un gran número de padres solos —incluidos los que hemos citado en esta serie de artículos— han buscado orientación en la Biblia, pues reconocen que contiene la inigualable sabiduría de Dios. Piense, por ejemplo, en lo que dicen las Escrituras sobre el más importante de los principios: mostrar amor sincero.
"El amor es sufrido y bondadoso. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño. No se regocija por la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todas las cosas las soporta, [...] todas las espera, todas las aguanta. El amor nunca falla." (1 Corintios 13:4-8.)
Cuando los padres tienen esa clase de amor, los hijos se desarrollan a plenitud. Colette escribió: "Constantemente les decía a mis hijos que los quería, que los veía como regalos de Dios y que por eso necesitaba cuidarlos bien. Por su parte, ellos tenían que ser amables y respetuosos conmigo y con su padre [que no tenía la custodia]. Estos principios me ayudaron a crear un ambiente de
Los padres sabios inculcan en sus hijos los sanos valores de la Biblia




confianza y respeto en nuestro hogar" (Salmo 127:3).
Anna escribió: "Cuando mis hijos discuten, les recuerdo lo que Jesús dijo: tenemos que hacer a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros" (Mateo 7:12). Roberto vive un problema que es muy común entre los padres solos. Él comenta: "Los hijos tienen ante sí dos conjuntos distintos de valores: los de un padre y los del otro. En mi caso, sé que cuando tengo que hacer respetar los principios bíblicos, dejo de ser el padre favorito". Además señala: "Quizás el otro les haga regalos a los niños con la intención de ganárselos. Pero aunque la presión por entrar en ese juego es dificil de resistir, lo mejor es ayudarles a comprender que lo que uno les está inculcando tiene más valor".
No siempre es fácil vivir a la altura de las normas bíblicas, pero los resultados valen la pena. Sara, una madre sola de Sudáfrica, dice: "Me da un gusto enorme haber seguido la guía de Dios al criar a mis hijos. Sí, es cierto que tuvimos nuestras dificultades, pero él siempre nos tendió la mano".
Busque la ayuda de Dios
"Cuando mi esposo nos abandonó, le rogué a Dios que nos diera fuerzas, y él escuchó mi oración. Nunca nos ha faltado lo básico. Siempre nos ha dado su ayuda y su guía." (MAK1. DE JAPÓN)
EN EL mundo cada vez más materialista de hoy, la gente apenas piensa en el Creador.
En cambio, él se preocupa por nosotros y quiere que seamos felices. Su sentir se expresa a la perfección en Isaías 41:10: "No tengas miedo, porque estoy contigo. [...] Yo cierta y verdaderamente te ayudaré".
En el artículo anterior vimos la manera en que Dios nos brinda apoyo mediante su Palabra y los valores sanos que contiene (2 Timoteo 3:16). Pero la Biblia es mucho más que una guía. También nos revela la extraordinaria personalidad de Dios y el amor que nos tiene. Como han descubierto infinidad de padres cristianos —con y sin cónyuge—, poner en práctica los principios bíblicos al criar a los hijos nos permite experimentar la bondad de Dios.
Robert, de Austria: " Dios es mejor padre que cualquiera de nosotros. Él sabe lo que necesitan nuestros hijos y cómo protegerlos. Por eso oro tan a menudo con mi hija".
Ayusa, de Japón: "Cuando escucho a mi hijo decir que Dios está con nosotros y que todo
Mamá fue mi inspiración
"Sin importar lo ocupada o lo cansada que estuviera, mamá dejaba todo para venir a mi cama y orar conmigo. Sus oraciones me ayudaron a comprender que yo podía forjar una íntima amistad con Dios." (Amanda, de Estados Unidos.)
¿Le pide a Dios ayuda para criar a sus hijos?
va a salir bien, me doy cuenta de que confía en él, y eso me hace muy feliz".
Cristina, de Italia: "Si un problema parece demasiado grande para mí, le oro a Dios y lo dejo en sus manos. Enseguida me embarga la paz, pues sé que la situación se resolverá de la mejor manera".
Laurentine, de Francia: "Con toda certeza puedo decir que Dios ha bendecido mis esfuerzos por criar sola a mis hijos. Él realmente viene en auxilio de los afligidos y de los huérfanos de padre o madre".
Keiko, de Japón: "Dios es imparcial. Él desea mostrar su tierno cariño a todas las familias, tengan los dos padres o solo uno" (Hechos 10:34).
Reflejando la compasión de Dios y su interés por nosotros, Jesucristo dijo: "Vengan a mí, todos los que se afanan y están cargados, y yo los refrescaré [...], porque soy de genio apacible y humilde de corazón, y hallarán refrigerio para sus almas" (Mateo 11:28-30). No lo dude, Jesús y su Padre, el Creador, quieren que nos sintamos seguros; ellos nos cuidan y protegen. En Salmo 34:8 leemos: "Gusten y vean que Dios es bueno". Dios lo invita a comprobar por usted mismo que sus consejos sí funcionan y que él se preocupa por su bienestar. ¿Aceptará su afectuosa invitación?




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