BIENVENIDOS

Buscar este blog

martes, 20 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL MARTES 20710/2015





martes 20
María Bertilla;
Adelina; Irene;
Aurelio; Victoriano





XXIX del TO.
lªa del salterio
Ram 5,12.156.17-
19.206-21 /Sa139 /
Lo 12,35-38









                                                  Lucas 12,35-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos».


Vigilar para vivir encuentros
El Señor nos invita a la vigilancia para ser mejores, para estar más cerca de Él, como preparación para recibirle en cualquier momento que llame o que llegue a nuestras vidas. No sería buena una vigilancia que nos hace vivir tensos, esperando el premio, buscando el premio. El Señor nos quiere atentos a la realidad, abiertos a su gracia y a sus dones, dispuestos a participar en el banquete de la vida y en la mesa del reino de los cielos. Cristo insiste, una vez más, en la imagen acogedora de la comida, que supone «estar juntos», «convivir en la alegría», «disfrutar de un Dios que nos quiere con locura». La mezquindad de ser buenos por un premio desfigura la placidez del encuentro con el Señor


Señor, queremos descubrir el mundo y amar a nuestros hermanos, no porque todo eso tenga un premio, sino porque esa actitud ya es un premio de gozo y de gloria, ya es una actitud que nos hace plenamente felices, saboreando tu amor y el amor de los hermanos.





lunes, 19 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL LUNES 19/10/2015



lunes 19
S. Pedro de
Alcántara / Juan 
de Brébeuf e Isaac 
Jogues / Pablo 
de la Cruz, m.l.
Laura; Rosina; Lucio




XXIX del TO.
Iª del salterio 
Rom 4,20-25 / Sal 
Lc 1,69-75 / Lc
12,13-21



                                Lucas 12,13-21

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: «Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia». Él le contestó: «Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?». Y dijo a la gente: «Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande Obrado, su vida no depende de sus bienes». Y les` prdpuso una parábola: «Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: "¿Qué haré? No tengo dónde almacenar la cosecha". Y se dijo: "Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; tÚrribate, come, bebe y date buena vida". Pero Dios le dijo: "Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?". Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios».


Cuando el dinero es una trampa
Jesucristo nos habla de la trampa del dinero para que estemos alertas y no caigamos en ella. ¿Cuál es esa trampa? Que se nos presenta como la panacea de la felicidad, cuando, sus primeros frutos son tan amargos como la división, el enfrentamiento y la ruptura con los demás, especialmente, cuando están de por medio familias enteras. El dinero acumulado nos tiende también la trampa de una falsa seguridad, como bien subraya el Señor con la parábola del hombre rico que tuvo una gran cosecha. ¿De qué le sirvió? Aquella misma noche le pedirían cuentas. El dinero exige reparto justo, no acumulación en manos de unos pocos.Y exige, sobre todo, el servicio a todas las clases sociales para solucionar problemas y desarrollar la mejor convivencia. La dimensión social del dinero es clave para que no se nos convierta en una trampa.

De la trampa del dinero, líbranos, Señor. Ha de ser para nosotros un don, a nuestro servicio y al servicio del prójimo. Sus ataduras nos convertirán en esclavos.







domingo, 18 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL DOMINGO 18/10/2015





domingo 18
Lucas evangelista;
Julián; Justo; 
Teobaldo





1° del salterio
is 53,10-11 / Sal 32 
/ Heb 4,14-16 / Mc 
10,35-45

      
                                               Isaías 53, 10-11         
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos.


Salmo 32
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.


Hebreos 4,14-16
Hermanos: Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente

Marcos 10,35-45
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir». Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?». Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?». Contestaron: «Lo somos». Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado». Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos».


Lo nuestro es servir y dar la vida
Esta página del evangelio nos invita a la rectitud de intención en nuestra vida cristiana. ¿Qué es lo que buscamos en el cristianismo? ¿Qué buscaban los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan? ¿Buscaban la cercanía y el poder de los primeros puestos? Esta es la pregunta, que exige una respuesta clara y diáfana. El problema no está en la existencia del poder, sino en el ejercicio de ese poder. También a nosotros nos atrae el ser grandes y no servidores, el ser los primeros y no los esclavos de todos. La lección de Cristo es tajante: «ha venido para servir y dar su vida en rescate por todos». No se trata do imponer, de dominar, de controlar, sino de servir y dar la vida. 


Señor, te pedimos hoy por nuestros misioneros y misioneras, por las misiones, por este Domund, que brota como jornada urgente para que propaguemos tu reino hasta los confines del mundo.






sábado, 17 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL SÁBADO 17/10/2015



sábado 17
S. Ignacio de
Antioquía, m.o. 
Etelberto y Etelredo; 
Bto. Contardo Ferrini






XXVIII del T.O.
4º del salterio
Rom 4,13.16-18/
Sal 104/Lc 12,8-12





                                Lucas 12,8-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si uno se pone de mi parte ante los hombres, también el Hijo del hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios. Y si uno me reniega ante los hombres, lo renegarán a él ante los ángeles de Dios. Al que hable contra el Hijo del hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de lo que vais a decir, o de cómo os vais a defender. Porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».


Ay de los que rechazan la salvación!
Esta página del evangelio nos habla de la blasfemia contra el Espíritu Santo. Juan Pablo II la comentaba así: «La blasfemia no consiste en el hecho de ofender con palabras al Espíritu Santo; consiste en el rechazo de aceptar la salvación que Dios ofrece aI hombre por medio del Espíritu Santo, que actúa en virtud del sacrificio de la cruz. Si Jesús afirma que la blasfemia contra el Espíritu Santo no puede ser perdonada, es por el rechazo radical a convertirse. La blasfemia contra el Espíritu Santo es el pecado cometido por el hombre que reivindica un pretendido "derecho" de perseverar en el mal —en cualquier pecado— y rechaza así la redención». No se podría decir mejor, ni con mayor claridad. Dios se nos ofrece siempre, nos espera siempre.


De nuevo escuchamos tus palabras, Señor, cuando nos dices: «No os preocupéis si os conducen ante los magistrados, porque el Espíritu Santo os enseñará lo que tenéis que decir». ¡Cuánta confianza nos infundes siempre!






PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL VIERNES 16/10/2015


viernes 16
Sta. Margarita Mª
Alacoque / Sta. 
Eduvigis, m.l. 
Gerardo Mayela;
Galo; Ma Margarita 
Dufrost; Bto. Juan de 
Palafox




XXVIII del T.O.

4° del salterio
Rom 4,1-8 /Sal 31 /
Lc 12,1-7


                            Lucas 12,1-7
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuidado con la levadura  de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano -se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A este tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones».


Jesús nos habla claro
Jesús nos habla claro: primero, no tengáis miedo, porque el miedo paraliza nuestro caminar, enciende alarmas y oscurece el camino; segundo, no seáis hipócritas, porque todo quedará al descubierto; tercero, tened plena confianza en el Padre, que cuida hasta de los pajarillos del campo. Es verdad. Todos anteponemos nuestra imagen pública a la realidad de nuestra vida. Nadie quiere aparecer externamente como en realidad es. Cristo nos invita a caminar entre luces, abiertos a la verdad. La hipocresía, el miedo, la desconfianza, siembran la mentira, nos quitan la paz, generan alejamiento, eliminan credibilidad. Nada hay mejor que la sencillez de nuestras vidas, abriéndose a todos los paisajes, para hacer que brille el sol de la verdad.

Señor, todos albergamos en el corazón, acaso sin darnos cuenta, huellas de ese fariseísmo, en el que puede más la vanidad que la verdad; puede más la apariencia que el bien real. Haznos luminosos y transparentes en todo momento.






jueves, 15 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL JUEVES 15/10/2015




jueves 15
Sta. Teresa de
Jesús, f.
Bruno de Querfurt;
Aurelia de
Estrasburgo



Oficio de la t
Si 15,1-6 /5a188/
Mt 11,25-30



                                Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».


El secreto de Teresa de Jesús
Nuestra mirada se dirige hoy a Teresa de Jesús, mística, fundadora, escritora. Su silueta brilla en el horizonte de la Iglesia con fuerza apasionante. Y el clamor de sus versos encendidos sigue adentrándose en los corazones jóvenes: «Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa. Solo Dios basta». En el evangelio, Cristo nos invita al descanso, no tanto para desentendernos de la realidad, sino para recuperar las fuerzas, las ilusiones, los horizontes, las esperanzas. ¡Qué buen lugar puede ser un monasterio, con sus claustros, con sus jardines, con su huerta, con su paz y silencio! Teresa de Jesús nos deja una hermosa lección, cuando la Iglesia vivía tiempos recios «decidí hacer aquello poquito que yo puedo y hay en mí: «cumplir mejor las reglas del Carmelo y hacerlas cumplir a mi comunidad». El secreto no puede ser más hermoso.


A veces es necesario guardar silencio para ser escuchado. Quizás en el silencio se oigan mejor las otras voces: la de la conciencia, la del corazón, la del prójimo lastimado y
necesitado.





miércoles, 14 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL MIERCOLES 14/10/2015



miércoles 14
San Calixto 1, m.l. 
Na Sra. del Martirio; 
Bucardo I







XXVIII del TO.
del salterio
Rom 2,1-11 / Sa1 61
 / Lc 11,42-46



                                  Lucas 11,42-46

En aquel tiempo, dijo el Señor: «¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas\ y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, liuesois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!». Un maestro de la Ley intervino y le dijo: «Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros». Jesús replicó: «¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!».


Las denuncias de Jesús
Jesús sabe denunciar y echar en cara los defectos de los fariseos y de los juristas, encargados, en buena parte, de dirigir al pueblo. Y lo hace con claridad, en aras de la verdad. Lo primero que Jesús les echa en cara a los fariseos es el interés minucioso en el cumplimiento de cosas sin importancia, al tiempo que no se fijan en lo más fundamental: la justicia y el amor a Dios. Lo segundo que les echa en cara es su vanidad ingenua, buscando la admiración, el aplauso y las reverencias de la gente. Y lo tercero, la contradicción ética de cargar las conciencias con deberes y exigencias que nosotros no cumplimos. No nos damos cuenta de que nuestras incoherencias sorprenden y desconciertan a las personas de buena voluntad, que se fían de nosotros.


Señor, perdona nuestras incoherencias. ¡Son tantas y sobre tantas cuestiones! Pensamos una cosa, decimos otra y practicamos lo contrario de lo que decimos y pensamos. Así, no conquistamos, no convencemos, ni somos creíbles al anunciar tu evangelio.









PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL MARTES 13/10/2015





Martes 13
Eduardo el Confesor;
Geraldo de Aurillac;
Teófilo de Antioquía





XXVIII del TO.
4º del salterio
Rom 1,16-25 / Sal
18 / Lc 11,37-41


                           Lucas 11,37-41

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. Él entró y se puso a la mesa. Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: «Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo».


Jesús come con todos
Impresiona el hermoso gesto de Jesús, aceptando la invitación del fariseo para que comiera en su casa. Con frecuencia, acaso sin darnos cuenta, tendemos a rechazar a los que no son de nuestro agrado, a los que no piensan como nosotros, a los que no comparten nuestras creencias. ¡Y no digamos a los que están sumidos en las desgracias o en situaciones de flagrantes ilegalidades! Debería de ser lo contrario. Jesús nos enseña «a comer con los pecadores oficiales», con los marginados, con los que profesan o defienden otras ideologías o creencias. Y de paso, nos advierte que la pureza no depende de lo externo, sino que anida en lo más profundo de nuestro corazón.


El amor se mide por la capacidad de tener detalles: con Dios, con la Virgen y con los demás. Sobre todo, si los demás necesitan nuestros latidos con urgencia.






Events