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sábado, 3 de septiembre de 2016

PALABRA Y VIDA DEL VIERNES 02/09/2016




Tiempo Ordinario/22°Salterio 2° Semana. Tomo IV
Viernes 02 Septiembre






Santos Antonino mr, Zenón mr, Teódota mf.
Beata Ingrid vd rl


Papa Francisco: [El novio está con ellos]. El corazón de Jesús es un corazón gozoso. Estamos acostumbrados a pensar en Jesús mientras predica, mientras cura, mientras va por la calle hablando a la gente, o cuando sube a la cruz. Pero no estamos muy acostumbrados a pensar en Jesús sonriente, alegre. Jesús estaba lleno de alegría. Una alegría que derivaba de la intimidad con el Padre. Es precisamente de esta relación con el Padre en el Espíritu Santo de donde nace la alegría interior de Jesús. Esa alegría que Él nos da.



PALABRA:
Dijeron a Jesús los fariseos y los escribas: «Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio,
los tuyos, a comer y a beber». Jesús les contestó: «¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que se lo lleven, y entonces ayunarán».Y añadió esta parábola: «Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino nuevo revienta los odres, se derrama, y los odres se estropean. A vino nuevo, odres nuevos. Nadie que ate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: "Está bueno el añejo"».

ORACIÓN:
1Corintios 4,1-5; Salmo 36,3-6,27-28,39-40 • LUCAS 5,33-39
SEÑOR, es alentadora la imagen que ofreces de lo que es tu Iglesia, de lo que yo soy para ti. Tú te has desposado con la Iglesia, a la que amas tanto que das tu vida por ella. Y a mí me consideras tu amigo, invitado a la fiesta. ¿Cómo andar triste mientras tú me invitas al banquete de bodas de esta vida? Sólo te pido que me ayudes a quedarme siempre contigo y no Irme tras otros amores, sino serte siempre fiel. ¡Por tu Misericordia! (Sigue tu oración personal).








viernes, 2 de septiembre de 2016

PALABRA Y VIDA DEL JUEVES 01/09/2016






Tiempo Ordinario/22° Salterio 2° Semana. Tomo IV
Jueves 01 Septiembre








Santos Josué AT, Gil ab, Sixto ob, Vicente ob

Papa Francisco: Jesús, en la barca, pidió a Simón remar mar adentro y echar las redes. Esta petición era una prueba para Simón, porque acababan de regresar después de una noche de pesca fallida. Simón es un hombre práctico y sincero, y dice inmediatamente a Jesús: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada». Con valor, sale de sí mismo y elige fiarse de Jesús. Dice: «Bah, está bien: Por tu palabra, echaré las redes». ¡Atención! No dice: con mis fuerzas, con mis cálculos, con mi experiencia de experto pescador, sino «por tu palabra», por la palabra de Jesús. Y el resultado es una pesca increíble, las redes se llenaron, en tal medida que casi se rompieron.


PALABRA:
La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret.Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar». Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos pescado nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».Y, puestos
a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador».Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían pescado; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres». Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

ORACIÓN:
1Corintios 3,18-23; Salmo 23,1-6 • LUCAS 5,1-11
SEÑOR, como Pedro, soy un pecador, indigno de estar a tu lado. Pero tú has venido a salvar a los pecadores y tu Misericordia elige a los pescadores de hombres. Sigue junto a mí, te necesito para seguir pescando, para seguir viviendo. Sólo por tu palabra, echaré las redes: contigo conseguiré los frutos espirituales imposibles de lograr lejos de ti. Aquí me tienes, cuenta conmigo, que yo cuento contigo. (Sigue tu oración personal).








PALABRA Y VIDA DEL MIÉRCOLES 31/08/2016







Tiempo Ordinario/22°Salterio 2° Semana. Tomo IV
Miércoles 31 Agosto








Santos Ramón Nonato '<José de Arimatea y Nicodemo

NT, Dominguito del Val mr, Beato Pedro Tarrés y co mrs


Papa Francisco: [Los que tenían enfermos se los llevaban; y Jesús, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando]. Estamos entre las llagas de Jesús. Aquí está Jesús oculto en estos muchachos, en estos niños, en estas personas. En el altar adoramos la Carne de Jesús; en ellos encontramos las llagas de Jesús. Jesús oculto en la Eucaristía y Jesús oculto en estas llagas. ¡Necesitan ser escuchadas! Deben ser escuchadas por quienes se dicen cristianos. El cristiano adora a Jesús, el cristiano busca a Jesús, el cristiano sabe reconocer las llagas de Jesús.' hoy, todos nosotros, aquí, necesitamos decir: «Estas llagas deben ser escuchadas».




PALABRA:
Al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de
Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo
por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero él les dijo: «También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado».Y predicaba en las sinagogas de Judea.



ORACIÓN:
1Corintios 3,1-9; Salmo 32,12-15. 20-21 • LUCAS 4,38-44
SEÑOR, me admira la actitud de la suegra de Pedro: la salud que le devuelves no es para quedarse pasivamente, sino para ponerse a tu servicio. Es lo que tú quieres que  haga cuando recibo tantas cosas buenas que me llegan de tu Misericordia. Pon tus manos sobre mí y cúrame de esas fiebres, origen de tantos males espirituales, líbrame del egoísmo y seré testigo valiente de tu amor a los demás, a quienes quiero servir porque tú estás en ellos. (Sigue tu oración personal).

La gente lo andaba buscando.




Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre».Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.
Juan 19,25-27










PALABRA Y VIDA DEL MARTES 30/08/2016




Tiempo Ordinario/22° Salterio 2a Semana. Tomo IV
Martes 30 Agosto





Santos Juana Jugan vg, Félix y Adauto mrs,

Margarita Ward mr. Beato Alfredo Ildefonso Schuster ob

Papa Francisco: [Había un hombre que tenía un demonio]. ¿Qué ocurre cuando no se edifica sobre piedras? Sucede lo que ocurre a los niños en la playa cuando construyen castillos de arena. Todo se viene abajo. No es consistente. Me viene a la memoria la frase de León Bloy: «Quien no reza al Señor, reza al diablo». Cuando no se confiesa a Jesucristo, se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio.






PALABRA:
Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a
la gente. Se quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús le intimó: «¡Cierra la boca y sal!». El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salió sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: «¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen». Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca.

ORACIÓN:
1Corintios 2,10b-16; Salmo 144,8-14 • LUCAS 4,31-37
SEÑOR, mientras tus paisanos de Nazaret querían despeñarte, los de Cafarnaún estaban encantados con tu doctrina, avalada por los milagros. Yo sé que tú eres el Santo de Dios  -y me llena de gozo- y sé lo que quieres de mí: que escuche o lea tu Palabra, que cada día me llega con tu Evangelio. Hacerla vida en mí ya es otra cosa: sólo podré con tu Misericordia y la gracia de tu Espíritu, que me dé la victoria sobre el maligno. (Sigue tu oración personal).














martes, 30 de agosto de 2016

PALABRA Y VIDA DEL LUNES 29/08/2016


Tiempo Ordinario/22° Salterio 2a Semana. Tomo IV
Lunes 29 Agosto







MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA.

Santos Sabina mr, Víctor er, Adelfo ob

Martirio de San Juan Bautista
Papa Francisco: Juan fue imitador de Cristo. En tal medida que, en aquellos tiempos, los fariseos y los doctores creían que él era el mecías. Incluso Herodes, que lo había asesinado, creía que Jesús fuese Juan. Precisamente esto muestra hasta qué punto el Bautista siguió el camino de Jesús, sobre todo en el camino del abajamiento. Juan se humilló, se abajó hasta el final, hasta la muerte. El mismo estilo vergonzoso de muerte del Señor.



PALABRA:
Herodías [mujer de Filipo, hermano de Herodes con quien vivía
ilícitamente] aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo doy». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?». La madre le contestó: «La cabeza de Juan, el Bautista». Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista». El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. Enseguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

ORACIÓN:
Jeremías 1,17-19; Salmo 70,1-6.15.17 • MARCOS 6,19.21-29
SEÑOR, en los tres momentos capitales de vuestra vida, Juan Bautista sigue una trayectoria paralela a la tuya: antes de nacer cuando saltó de gozo, en su misión y en su muerte injusta. ¡La palabra "misericordia" no está en el diccionario de los enemigos de la Verdad! (Sigue tu oración personal).















PALABRA Y VIDA DEL DOMINGO 28/08/2016






Tiempo Ordinario/22° Salterio 2° Semana. Tomo IV
Domingo 28 Agosto




Santos AGUSTÍN ob dc,
Julián mr, Hermes mr, Alejandro ob




Papa Francisco: «Nos hiciste para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti». Con estas palabras, que se han hecho célebres, san Agustín se dirige a Dios en las Confesiones, y en estas palabras está la síntesis de toda su vida. «Inquietud». Esta palabra me impresiona y me hace reflexionar. Desearía partir de una pregunta: ¿Qué inquietud fundamental vive Agustín en su vida? O tal vez debería decir más bien: ¿Qué inquietudes nos invita a suscitar y a mantener vivas en nuestra vida este gran hombre y santo? Propongo tres: la inquietud de la búsqueda espiritual, la inquietud del encuentro con Dios, la inquietud del amor.


PALABRA
 ⦁ Eclesiástico 3,17-18.20.28-29: Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te querrán más que al hombre generoso. Hazte pequeño en las grandezas humanas, y alcanzarás el favor de Dios; porque es grande la misericordia de Dios, y revela sus secretos a los humildes. No corras a curar la herida del cínico, pues no tiene cura, es brote de mala planta. El sabio aprecia las sentencias de los sabios, el oído atento a la sabiduría se alegrará.





Salmo 67,4-7.10-11: Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.



Hebreos 12,18-19.22-24a: Vosotros no os habéis acercado a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni habéis oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió que no les siguiera hablando.Vosotros os habéis acercado al monte Sion, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a la asamblea de innumerables ángeles, a la congregación de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al Mediador de la nueva alianza, Jesús.

LUCAS 14,1.7-14: Entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso este ejemplo: «Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro, y te dirá: "Cédele el puesto a este". Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba". Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido».Y dijo al que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos».

ORACIÓN:
SEÑOR, entre la humildad y la misericordia estableces una relación vital. Me enseñas a estar en mi sitio —yo soy la nada más el pecado—, y a hacer el bien a tus predilectos, los más pobres, que no podrán pagármelo en esta vida. Quieres que viva con los pies
en el suelo y el corazón en el cielo, como san Agustín, que descubrió la Verdad, después de tantear a oscuras lejos de ti, hasta que te encontró y exclamó: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón no descansará hasta que te encuentre a ti". (Sigue tu oración personal).




                                              

















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