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miércoles, 27 de julio de 2016

PALABRA Y VIDA DEL MIÉRCOLES 27/07/2016








Tiempo Ordinario/17º Salterio P Semana. Tomo III
Miércoles 27 Julio






Santos Celestino I pp, Pantaleón mr,

Beatos Tito Brandsma pb mr, M.' Pilar Izquierdo vg



 Papa Francisco: Jesús es el tesoro escondido, es Él la perla de gran valor. Se comprende la alegría del campesino y del comerciante: ¡lo han encontrado! Es la alegría de cada uno de nosotros cuando descubrimos la cercanía y la presencia de Jesús en nuestra vida. Una presencia que transforma la existencia y nos hace estar abiertos a las exigencias de los hermanos; una presencia que invita a acoger a cada una de las demás presencias, incluso la del extranjero y del inmigrante. Es una presencia acogedora, es una presencia alegre, es una presencia fecunda: así es el reino de Dios dentro de nosotros.



PALABRA:
Dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder  y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas
finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra».


ORACIÓN:
Jeremías 15,10.16-21; Salmo 58,2-5.10-11.17-18 • 
MATEO 13,44-46
SEÑOR, mi tesoro eres tú, por ti merece la pena -mejor, la alegría- de dejarlo todo, venderlo todo y, con entrañas de misericordia, dar su importe a los pobres. Y tenerlo todo por basura... con tal de poseerte, de nunca perderte, de dejarme querer por ti. ¡Mi Dios y mi todo! (Sigue tu oración personal).






PALABRA Y VIDA DEL MARTES 26/07/2016





Tiempo Ordinario/ 17° Salterio 1° Semana. Tomo III
Martes 26 Julio








Santos JOAQUÍN y ANA es.
Jorge Preca pb. Beato Vicente pb y co mrs

DÍA DE LOS ABUELOS



Papa Francisco: Hoy es la fiesta de santa Ana, a mí me gusta llamarla la abuela de Jesús y hoy es un hermoso día para festejar a las abuelas. Cuando incensaba vi algo hermoso: la estatua de santa Ana no está coronada; la hija, María, está coronada. Y esto es hermoso. Santa Ana es la mujer que preparó a su hija para convertirse en reina, para convertirse en la reina de los cielos y de la tierra. Hizo un buen trabajo esta mujer. Santa Ana tal vez escuchó a su hija María proclamar las palabras del Magníficat, que María seguramente repitió muchas veces: «Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes» (Lc 1,52-53). Que ella os ayude a buscar el único tesoro, Jesús.




PALABRA:
Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo». Él les
contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la Cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

ORACIÓN: 
SEÑOR, todo lo que me llega de ti es bueno, es fruto del amor inmenso que me tienes. Contigo, nada puedo temer. Alejado de ti, soy presa de las maniobras del Maligno, que intenta llevarme a su infierno lejos de ti. ¡Que un día, por tu Misericordia, brille como 
el sol en el reino de tu Padre! En esta fiesta de tus santos abuelos, estoy seguro de que les reservaste un buen lugar en tu reino, muy cerca de su hija, la Madre de Dios y de la Iglesia. Hoy te pido que nos libres de la "cultura del descarte" de los ancianos. Concede a mis abuelos una ancianidad llena de ti con el cariño de la familia si están en este mundo, y la vida eterna contigo si ya han muerto. (Sigue tu oración personal).






PALABRA Y VIDA DEL LUNES 25/07/2016





SOLEMNIDAD DE SANTIAGO EL MAYOR, APÓSTOL,
PATRÓN DE ESPAÑA
LUNES 25 JULIO





Santos SANTIAGO EL MAYOR ap,

Cucufate mr, Cristóbal mr, Olimpia vd mr


Papa Francisco: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan... No será así entre vosotros, el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo» (Mt 20,25-27). Pensemos en el daño que causan al pueblo de Dios los hombres y las mujeres de Iglesia con afán de hacer carrera, trepadores, que «usan» al pueblo, a la Iglesia, a los hermanos y hermanas —aquellos a quienes deberían servir— como trampolín para los propios intereses y ambiciones personales. Estos hacen un daño grande a la Iglesia.




PALABRA:
Se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?». Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda». Pero Jesús replicó: «No sabéis 1o que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?». Contestaron: «Lo somos». Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre». Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, le dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grande los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos»


ORACIÓN :
Hechos 4,33.5,12.27b-33. 12,2; Salmo 66,2-8; 2Corintios 4,715
MATEO 20,20-28
SEÑOR, en este día de nuestro Padre en la fe, destaca la auténtica figura de tu apóstol santo, al que España y los pueblos hermanos de América veneramos como maestro de nuestra fe: lejos de las ambiciones de su juventud, él vino a España a servir y a entregar su vida por ti y por tu Evangelio y gracias a él tenemos la fe. (Sigue tu oración personal)








domingo, 24 de julio de 2016

PALABRA Y VIDA DEL DOMINGO 24/07/2016






TIEMPO ORDINARIO/17º SALTERIO 1ªSEMANA.TOMOIII
DOMINGO 24 JULIO








Santos SARBELIO MAKHLUF pb, Cristina vg mr,
Balduino ab, Boris y Gleb mrs, José Fernández pb mr.
Beatas M.• Pilar mf y co mrs

 Papa Francisco: Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. En estas palabras del Padrenuestro está todo un proyecto de vida basado en la misericordia. La misericordia, la indulgencia, la condonación de la deuda, no es sólo algo devocional, privado, un paliativo espiritual, una especie de óleo que ayuda a ser más suaves, más buenos, no. Es lo profecía de un mundo nuevo. Todos somos conscientes de que este camino no es el del mundo; no somos soñadores, ilusos, ni queremos crear oasis fuera del mundo. Creemos más bien que este camino es la senda buena para todos, es la senda que verdaderamente nos acerca a la justicia y a la paz. Pero sabemos también que somos pecadores, que nosotros somos los primeros en ser tentados de no seguir este camino y con formarnos a la mentalidad del mundo, a la mentalidad del poder, a la mentalidad de las riquezas. Por ello nos encomendamos a la misericordia de Dios, y nos comprometemos, con su gracia, a realizar frutos de conversión y obras de misericordia.



PALABRA:
• Génesis 18,20-32: El Señor dijo: «La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte y su pecado es grave: voy a bajar, a ver si real- mente sus acciones responden a la acusación, y si no, lo sabré». Los
hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán. Entonces Abrahán se acercó y dijo a Dios:«¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta inocente en la ciudad, ¿los destruirás y no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él? ¡Lejos de ti tal cosa!, matar al inocente con el culpable, de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable ¡lejos de ti! El juez de todo el mundo ¿no hará justicia?». El Señor contestó: «Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos». Abrahán respondió: «Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes, ¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?». Respondió el Señor: «No la destruiré, si es que encuentro allí cuarenta y cinco». Abrahán insistió: «Quizá no se encuentren más que cuarenta». «En atención a los cuarenta, no lo haré». Abrahán siguió hablando: «Que no se enfade mi Señor si sigo hablando. ¿Y si se encuentra treinta?». «No lo haré, si encuentro allí treinta». Insistió Abrahán: «Me he atrevido a hablar a mi Señor, ¿y si se encuentran veinte?». Respondió el Señor: «En atención a los veinte no la destruiré».Abrahán continuó: «Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez?».
Contestó el Señor: «En atención a los diez no la destruiré».






Salmo 137,1-3.6-8: Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.







Colosenses 2,12-14: Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en Cristo, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz.



LUCAS 11,1-13: Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos». Él les dijo: «Cuando oréis decid: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación». Y les dijo: «Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene durante la media noche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle".Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estaman acostados: no puedo levantarme para dártelos". Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite». Pues así os digo a vosotros: «Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os  abrirá; porque quien pide, recibe; quien busca, halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, «¿cuánto más, vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?»

ORACIÓN:
PADRE NUESTRO, la invitación que nos hace tu Hijo de pedirte, me mueve a poner en tus manos la oración que no puede ser desoída. Te pido con fe, en nombre de Jesucristo algo que es necesario para mi salvación: dame el Espíritu que configure mi vida con la de Jesús, venga tu reino de amor, de misericordia y de entrega. 
(Sigue tu oración personal)





PALABRA Y VIDA DEL SÁBADO 23/07/2016





Tiempo Ordinario/ 16° Salterio 4° Semana. Tomo III
sábado 23 Julio








Santos BRÍGIDA vd rl, Ezequiel prof, Juan Casiano pb, Beata Margarita M. L. de Maturana

Papa Francisco: [Sin mí no podéis hacer nada]. «Yo estoy con vosotros todos los días...». ¡Esto es fundamental! Sólo con Cristo podemos llevar el Evangelio. Sin Él no podemos hacer nada; lo dijo Él mismo (cf. in 15,5). Con Él, en cambio, unidos a Él, podemos hacer mucho. Si permanecéis unidos a Jesús, construís su Reino, construís fraternidad, participación, obras de misericordia, son una fuerza poderosa para hacer el mundo más justo y más bello, para transformarlo.




PALABRA:
Dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.A1 que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».



ORACIÓN:
Gálatas 2,18-20; Salmo 33,2-11 • JUAN 15,1-8
SEÑOR, sin ti no puedo hacer nada bueno. Lo tengo experimentado. Mi propia cosecha, separado de ti, es el mal y el pecado que lleva a la muerte. Unido a ti, mis obras dan  gloria al Padre. ¡Quiero permanecer en ti, como el sarmiento unido a la vid! Y te pido que tengas Misericordia de la vieja Europa, ayer evangelizadora del mundo, y hoy tierra de misión, de espaldas a lo que durante siglos fue su eje y su fuerza: la fe. (Sigue tu oración personal).

El que permanece en mí y yo en él,

ese da fruto abundante.








viernes, 22 de julio de 2016

PALABRA Y VIDA DEL VIERNES 22/07/2016





Tiempo Ordinario/ 16°     Salterio 4° Semana. Tomo III
Viernes 22 Julio







Santos MARÍA MAGDALENA NT,

Anastasio enj, Cirilo ob, Gualterio (Walter) cf

Papa Francisco: Dejemos que la experiencia [pascual] impresa en el Evangelio, se imprima también en nuestro corazón y se Transparente en nuestra vida. Dejemos que el asombro gozoso de la Pascua se irradie en los pensamientos, en las miradas, en las actitudes, en los gestos y en las palabras... ¡Ojalá fuesemos así de luminosos! Pero esto no es un maquillaje. Viene de dentro, de un corazón inmerso en la fuente de este gozo, como el de María Magdalena, que lloraba la pérdida de su Señor y no creía a sus ojos al verlo resucitado. Quien experimenta esto se convierte en testigo de la Resurrección, porque en cierto sentido resucita él mismo, resucita ella misma. De este modo es capaz de llevar un «rayo» de la luz del Resucitado a las diversas situaciones: a las que son felices, haciéndolas más hermosas y preservándolas del egoísmo; a las dolorosas, llevando serenidad y esperanza



PALABRA:
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera,,  junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?». Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». Jesús le dice: «¡María!». Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!». Jesús le dice: «Suéltame que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro"». María Magdalena, fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto».


ORACIÓN:
Cantar de los Cantares 3,1-4a; Salmo 62,2-9 • JUAN 20,1.11-18
SEÑOR, María Magdalena me da un doble ejemplo: su entrega total a tu inmensa MISERICORDIA  y al amor que llenó toda su vida, y su misión de anunciar a los demás que resucitaste,  que estás vivo y que eres la vida para quien se decida a seguirte. Amor y misión, que hago mías en esta vida. Y espero, Señor, que un día oiga que me llamas por mi nombre para decirme que estoy entre los elegidos para estar cerca de ti en tu reino: así nuestra amistad será para siempre;
(Sigue tu oración personal).






PALABRA Y VIDA DEL JUEVES 21/07/2016






Tiempo Ordinario/16º  Salterio 40 Semana. Tomo III
Jueves 21 Julio






Santos LORENZO DE BRINDIS pb dc,

Práxedes vg mr, Víctor mr, Alberico pb mr


Papa Francisco: Cuando habla al pueblo, Jesús usa muchas parábolas: un lenguaje comprensible a todos, con imágenes tomadas de la naturaleza y de las situaciones de la vida cotidiana. ¿Qué es el reino de los cielos? Jesús no se preocupa por explicarlo. Lo enuncia desde el comienzo de su Evangelio: «El reino de los cielos está cerca» —también hoy está cerca, entre nosotros—; sin embargo, nunca lo deja ver directamente, sino siempre de manera indirecta, narrando el obrar de un propietario, de un rey, de diez vírgenes... Prefiere dejarlo intuir, con parábolas y semejanzas, manifestando sobre todo los efectos: el reino de los cielos es capaz de cambiar el mundo, como la levadura oculta en la masa; es pequeño y humilde como un granito de mostaza, que, sin embargo, llegará a ser grande como un árbol.


PALABRA:
Se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?». Él les contestó: «A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: *Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure". ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».


ORACIÓN:
Jeremías 2,1-3.7-8.12-13; Salmo 35,6-11 • MATEO 13,10-17
SEÑOR, quiero convertirme -dirigir mi atención y mi vida toda hacia ti- para que me cures de mi sordera, de mi ceguera y de mi embotamiento de corazón. Pero, con el profeta, te pido: Conviérteme y me convertiré a ti. Porque por mis fuerzas, no puedo. MI salvación es obra de tu Misericordia: yo me dejo guiar por ti, y sé que estoy en buenas manos. (Sigue tu oración personal).


No quieren convertirse para que yo los cure.







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