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lunes, 27 de julio de 2015

LA ADOLESCENCIA COMO PREPARARLOS PARA LA EDAD ADULTA?






IMAGINESE que ha volado de una isla tropical al círculo ártico y que al salir del avión lo recibe de golpe el frío polar. ¿Podrá adaptarse al nuevo clima? Seguro, aunque primero tendrá que realizar algunos cambios.
Algo similar ocurre cuando los hijos entran en la adolescencia: de la noche a la mañana, el clima cambia por completo. El niño que ayer no quería despegársele ni un momento hoy prefiere estar con sus amigos. La niña que antes no veía la hora de contarle lo sucedido en la escuela ahora apenas responde con monosílabos.
⦁ ¿Cómo te fue hoy? —pregunta usted.
⦁ Bien —contesta ella.
Silencio...
—¿En qué piensas? —vuelve a intentar.
⦁ En nada —responde ella.
Más silencio...
¿Qué ha pasado? El libro Breaking the Code (Descifre el código) comenta: "[No hace mucho] usted podía participar en la vida de sus hijos como si estuviera con ellos detrás del escenario. Ahora, con suerte, le tocará hacer de espectador, y es probable que ni siquiera consiga un buen asiento".
¿Debe resignarse a ese frío distanciamiento? De ningún modo. Usted puede mantenerse cerca de sus hijos durante toda la adolescencia. Claro, primero debe comprender qué
ocurre en esta fascinante —aunque a veces turbulenta— etapa de la vida.



El puente entre la niñez y la edad adulta
Antes, los investigadores sostenían que el cerebro de un niño ya estaba casi terminado de formar a los cinco años. Ahora creen que, si bien después de esa edad varía muy poco su tamaño, no se puede decir lo mismo de su funcionamiento. En la pubertad da comienzo una auténtica revolución hormonal que transforma la manera de pensar de los muchachos. Por ejemplo, un niño suele ver la vida en términos concretos, y para él las cosas son o blancas o negras. Un adolescente, en cambio, tiende a pensar de forma abstracta, a percibir los grises y a analizar lo que hay detrás de un asunto
 (1 Corintios 13:11). Comienza a tener convicciones y no tiene reparos en expresarlas.
Paolo, de Italia, ha notado ese cambio en su hijo adolescente. "Cuando veo a mi hijo —comenta él—, siento que ya no tengo un niño frente a mí, sino un hombrecito. Y no es solo por el físico. Lo que más me asombra es su forma de pensar. No le da miedo expresar y defender sus opiniones."
¿Ha observado usted algo parecido en su hijo? Tal vez de pequeño, él seguía instrucciones sin protestar; le bastaba con un "porque lo digo yo". Pero ahora que es adolescente, exige razones y quizás hasta cuestione los valores que rigen a la familia. A veces, la seguridad con que se expresa puede confundirse con rebeldía.
No concluya que su hijo está empeñado en desafiar los valores que usted ha establecido. A lo mejor solo le está costando hacerlos suyos, encontrarles acomodo en su vida. Para ilustrarlo, imagínese que usted se está mudando. ¿Cree que será fácil encontrar un espacio en la nueva casa para todos sus muebles? Probablemente no. Lo que sí está claro es que no va a tirar ningún objeto que considere valioso.
Su hijo enfrenta una situación semejante ahora que se está preparando para el momento en que "dejará a su padre y a su madre" (Génesis 2:24). Es verdad que el día de la partida se ve lejano; al fin y al cabo, todavía no es adulto. Sin embargo, en cierto sentido ya está empacando; está usando la adolescencia para examinar los valores con los que ha sido criado y decidir cuáles conservará cuando llegue a la adultez.*
La sola idea de que su hijo tome esas decisiones podría ponerle los pelos de punta. Aun así, es importante reconocer este hecho: cuando entre en la vida adulta, solo conservará los principios que él considere valiosos. Por eso, ahora —mientras todavía vive en casa—es el momento para que investigue a fondo los valores que lo guiarán en su vida (Hechos 17:11).




 * Una obra de consulta señala atinadamente que la adolesencia es "un largo adiós".
En realidad, eso es lo mejor que podría hacer. Después de todo, si acepta sin chistar las normas que usted impone en casa, es probable que más adelante haga lo mismo con las ideas de los demás (Éxodo 23:2). La Biblia dice que un muchacho así de ingenuo fácilmente podría ser seducido, pues es "falto de corazón", o sea, carece, entre otras cosas, de buen juicio (Proverbios 7:7). Los jóvenes sin convicciones terminan siendo zarandeados "por [las] olas y [siendo] llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza por medio de las tretas de los hombres" (Efesios 4:14).
¿Cómo evitar que eso le pase a su hijo? Procurando que cuente con estos tres elementos:



1 CAPACIDAD PARA PENSAR
El apóstol Pablo escribió que las "personas maduras [...] tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto" (Hebreos 5:14). "Pero yo ya le enseñé hace años a mi hijo lo que es bueno y lo que es malo", dirá usted. Muy bien; de seguro esa educación le fue útil en su momento y lo preparó para la siguiente etapa de su vida (2 Timoteo 3:14). Sin embargo, Pablo indicó que las facultades perceptivas deben ser entrenadas. Aunque un niño sepa qué es correcto y qué no, de adolescente debe desarrollar plenamente sus "facultades de entendimiento", comprender el porqué de las cosas (1 Corintios 14:20; Proverbios 1:4; 2:11). Usted no quiere que su hijo obedezca ciegamente, sino que sepa razonar (Romanos 12: 1, 2). 




¿Qué puede hacer para ayudarlo?
Una manera es dejar que se exprese. No lo interrumpa ni saque las cosas de proporción, aunque diga algo que usted preferiría no escuchar. La Biblia aconseja: "Todo hombre tiene que ser presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar, lento en cuanto a ira" (Santiago 1:19; Proverbios 18:13). Recuerde que "de la abundancia del corazón habla la boca", como dijo Jesús (Mateo 12:34). Si escucha a su hijo, descubrirá sus verdaderas inquietudes.
Cuando sea su turno de hablar, haga preguntas, no afirmaciones tajantes. A veces, Jesús hacía preguntas del tipo "¿Qué les parece?" para averiguar qué pensaban sus discípulos e incluso sus tercos enemigos (Mateo 21:23, 28). Intente algo parecido con su hijo, aunque él tenga una opinión contraria a la suya. Veamos la siguiente situación:
Si su hijo dice: "No estoy seguro de que Dios exista".
No responda: "¡Claro que estás seguro! Eso es lo que te hemos enseñado siempre".
Mejor intente algo como: "¿Qué te ha hecho dudar?".
¿Por qué hay que dejar que el muchacho se exprese? Porque una cosa es oír lo que dice y otra muy distinta saber lo que piensa (Proverbios 20:5). Tal vez el problema tenga que ver más con las normas bíblicas que con la existencia de Dios.
Por ejemplo, si a un joven lo están presionando para que pase por alto las leyes morales de Dios, podría parecerle menos grave ceder si deja de pensar en él (Salmo 14:1). "Si Dios no existe —quizás razone—, no tengo por qué seguir las reglas de la Biblia."
¿Le está pasando algo así a su hijo? Entonces, pudiera ser necesario hacerlo reflexionar sobre los beneficios de cumplir las normas de Dios. ¿Ve él esos beneficios? (Isaías 48:17, 18.) En tal caso, muéstrele que su bienestar es algo por lo que vale la pena luchar (Gálatas 5:1).
Si su hijo dice: "Esta podrá ser tu religión, pero no tiene por qué ser la mía".
No responda: "Es nuestra religión. Tú eres nuestro hijo y vas a creer lo que nosotros te enseñemos".
Mejor intente algo como: "Esa afirmación es muy categórica. Pero piensa: si vas a rechazar mis creencias, con algo tendrás que sustituirlas. ¿Con qué? ¿Cuáles son las reglas de conducta que tú consideras razonables?".
¿Por qué hay que dejar que el muchacho se exprese? Porque razonar con él puede moverlo a cuestionarse sus opiniones. Tal vez él mismo se sorprenda al darse cuenta de que en realidad sus creencias son las mismas que las de usted y que el problema es totalmente distinto.
Por ejemplo, puede ser que no sepa cómo explicar sus creencias (Colosenses 4:6; 1 Pedro 3:15). 0 que le guste alguien que no comparte su fe. Sea lo que sea, identifique la raíz del problema y ayúdelo a hacer lo mismo. Cuanto más utilice él su capacidad de razonar, mejor preparado estará para ser adulto.



2 LA GUÍA DE UN ADULTO
Hay culturas en las que apenas se percibe, si acaso, "la tempestad y la tensión" que según algunos psicólogos es natural durante la adolescencia. Los investigadores han descubierto que esto se debe a que, en tales culturas, los jóvenes se integran desde temprano en la vida de los adultos. Trabajan con adultos, participan en actividades sociales con adultos y reciben responsabilidades propias de adultos. No existen expresiones como cultura joven o delincuencia juvenil; ni siquiera adolescencia.
En cambio, piense en lo que tienen que pasar los jóvenes de muchas otras culturas: asisten a escuelas atestadas donde su única compañía es, básicamente, la de otros jóvenes. Luego llegan a casa y la encuentran vacía, pues sus padres están trabajando. Además, sus parientes viven lejos. ¿Quién les queda? Sus compañeros de escuela.* ¿Percibe el peligro? Y no crea que hace falta caer entre malos amigos para meterse en problemas. Las investigaciones han demostrado que incluso jóvenes ejemplares tienden a actuar irresponsablemente cuando no hay adultos cerca.
Una sociedad que no segregaba a los jóvenes era la del antiguo Israel.' Por citar un caso, la Biblia habla de Uzías, quien fue coronado rey de Judá siendo un adolescente. ¿Cómo logró cumplir con tan pesado deber? En parte, gracias a la influencia de un adulto llamado Zacarías. La Biblia dice que él  lo "instruía en el temor del Dios verdadero" (2 Crónicas 26:5).
¿Tiene su hijo adolescente uno o más mentores adultos que compartan los valores de usted? No se ponga celoso; ellos son una influencia positiva para él. Un proverbio bíblico reza así: "El que está andando con personas sabias se hará sabio" (Proverbios 13:20).

* La industria del entretenimiento ha sabido sacar provecho de la inclinación de los adolescentes a estar con sus iguales y ha perpetuado la idea de que los jóvenes tienen su propio mundo, un mundo que los adultos no comprenden y al que no pueden entrar.
# El término adolescente no tiene equivalente exacto en la Biblia. Por lo visto, tanto en Israel como en la congregación cristiana los jóvenes se integraban en la vida adulta a una edad enor de la que es común hoy día en muchas culturas. 




3 EL SENTIDO DE RESPONSABILIDAD
En algunos países está prohibido que los jóvenes trabajen más de cierta cantidad de horas a la semana y que desempeñen determinados trabajos. La idea es protegerlos de las condiciones laborales peligrosas, una de las consecuencias de la revolución industrial de los siglos xviii y xix. 
Las tareas productivas preparan a los adolescentes para ser adultos responsables
Aunque las leyes sobre trabajo infantil protegen a muchos jóvenes de peligros y abusos, algunos especialistas afirman que también les impiden adquirir un sentido de responsabilidad. Según el libro Escaping the Endless Adolescence (Cómo escapar de la eterna
adolescencia), el resultado ha sido que muchos adolescentes de hoy manifiestan una "actitud arrogante y exigente; es casi como si sintieran que merecen tenerlo todo sin hacer nada". Los autores señalan que esa actitud es "la respuesta natural a un mundo que está mucho más orientado a entretenerlos que a esperar algo de ellos".














"NO HUBIERA PODIDO PEDIR MEJORES PADRES"
Con sus palabras y ejemplo, los padres Saben bien que al llegar a la mayoría de edad, cada uno de ellos tendrá que decidir qué valores seguirá en su vida.
Aislyn, de 18 años, decidió conservar los valores con los que fue criada. "Para mí —menciona—, la religión no es algo de una vez a la semana; es mi vida. Afecta todo lo que hago y cada decisión que tomo: desde los amigos que tengo hasta las clases que elijo y los libros que leo."
Ella agradece muchísimo la crianza que recibió de sus padres cristianos. Dice: "No hubiera podido pedir mejores padres. Me siento muy afortunada de que hayan infundido en mí el deseo de ser siempre  una fuerza guiadora para mí mientras yo viva".
En agudo contraste, la Biblia habla de jóvenes que asumieron importantes responsabilidades. Veamos el ejemplo de Timoteo, quien al parecer era adolescente cuando conoció al apóstol Pablo, un hombre que ejerció una influencia decisiva en él. En cierta ocasión, Pablo le dio este consejo: "[Aviva] cual fuego el don de Dios que está en ti"; en otras palabras: "Pon todo tu corazón en la obra que se te ha encomendado" (2 Timoteo 1:6). El joven se marchó de casa con alrededor de 20 años y viajó junto al apóstol, ayudándolo a formar congregaciones y fortalecer a los hermanos. Al cabo de unos diez años juntos, Pablo pudo decir lo siguiente a los cristianos de Filipos: "No tengo a ningún otro de disposición como la de él, que genuinamente cuide de las cosas que tienen que ver con ustedes" (Filipenses 2:20).
Con frecuencia, los adolescentes desean asumir obligaciones, sobre todo si sienten que pueden aportar algo a los demás. Esto no solo los prepara para ser adultos responsables en el futuro, sino que les permite dar lo mejor de sí en el presente.
La adaptación al nuevo clima
Como mencionamos al inicio de este artículo, el "clima" ha cambiado ahora que su hijo es adolescente. Pero tenga la seguridad de que logrará adaptarse, tal como lo hizo en las etapas anteriores.
Vea la adolescencia de su hijo como una oportunidad para 1) ayudarlo a desarrollar su capacidad para pensar, 2) ofrecerle la guía de un adulto y 3) infundir en él un sentido de responsabilidad. Si aprovecha la oportunidad, preparará bien a su hijo para la vida adulta.




HABLAN LOS PADRES
La adolescencia presenta retos completamente nuevos para muchos padres. Pero debe saber que esta etapa es tan confusa para su hijo como lo es para usted. ¿Qué puede hacer para ayudarlo a salir airoso de ella? Lea lo que han expresado algunos padres de diferentes partes del mundo.

LA COMUNICACIÓN
"A veces, mi hija levanta una muralla defensiva o piensa que me la paso criticándola. Entonces tengo que recordarle que la quiero, que estamos en el mismo equipo y que soy su fan número uno." (Lisa, Estados Unidos.)
"De pequeños, mis hijos me lo contaban todo. Era muy fácil hacer que se expresaran. Ahora tengo que ser más comprensiva y mostrarles que respeto su individualidad. Solo así consigo que me abran su corazón." (Nan-hi, Corea.)
"No basta con prohibirle algo a un adolescente. Hay que razonar con él y tratar de llegar a su corazón conversando. Pero para
lograrlo, uno debe estar dispuesto a escuchar lo que él tiene que decir, incluso si es algo que uno preferiría no escuchar." (Dalila, Brasil.)
"Cuando tengo que llamarle la atención a mi hija, trato de que sea en privado, no delante de los demás." (Edna, Nigeria.)
"A veces, cuando mi hijo y yo estamos platicando, me empiezo a distraer con quehaceres de la casa y no le doy toda mi atención. Sé que él se da cuenta y pienso que es en parte por eso que no habla mucho conmigo. Necesito hacerle más caso cuando me habla para que no deje de expresarse." (Míriam, México.)

LOS CAMBIOS
"De niño, mi hijo aceptaba sin quejarse todos mis consejos: pero cuando se hizo adolescente, empezó a cuestionar mi autoridad. No solo discutía lo que le decía, sino también mi manera de decírselo." (Frank, Canadá.)
"Mi hijo ya no habla tanto como antes. Ahora tengo que preguntarle qué piensa en vez de esperar que venga y me lo cuente. Además, la respuesta no sale de inmediato; llega, pero tarda en llegar." (Francis, Australia.)
 "La paciencia es primordial. Aunque hay veces que uno quisiera gritarles a los hijos, siempre es mejor calmarse y conversar con ellos." (Felicia, Estados Unidos.)
Los padres pueden conceder cierto grado de independencia a sus hijos, pero también deben fijar límites razonables
LA INDEPENDENCIA
"Siempre me había dado miedo darles más independencia a mis hijos, y he de reconocer que eso ha sido una fuente de conflictos. Así que decidí hablar francamente del tema con ellos. Les expliqué cuáles eran mis temores, y ellos me dijeron por qué querían más libertad. Al final logramos acordar que ellos la obtendrían, pero con límites razonables." (Edwin, Ghana.)
"Mi hijo quería una moto. Me pareció tan descabellada la idea que me puse a regañarlo y a señalarle todos los peligros sin permitirle siquiera explicarse. Pero lo único que logré fue que se enojara y se empeñara más en conseguirla. Así que intenté una estrategia distinta. Le pedí que analizara el asunto desde todos los ángulos: los riesgos, el costo, los requisitos para obtener y conservar una licencia... También le dije que hablara con algunos cristianos maduros de la congregación. Me di cuenta de que si quería llegar a su corazón, no podía ser intransigente, sino que debía animarlo a expresar abiertamente sus deseos." (Hye-young, Corea.)
"Les pusimos límites a nuestros hijos, pero también empezamos a concederles mayor libertad. Cuanto mejor la usaban, más recibían. Les ofrecimos muchas oportunidades para ganársela y les aclaramos que nuestro deseo era que la obtuvieran. Eso sí, cuando abusaban de nuestra confianza, no los dejábamos salirse con la suya." (Dorothée, Francia.)
"Aunque nunca rebajé mis normas, les hacía concesiones a mis hijos cuando se portaban bien; por ejemplo, a veces los dejaba llegar a casa más tarde de lo habitual. Ahora, si llegaban tarde sin permiso en más de una ocasión, tenían que pagar las consecuencias." (II-hyun, Corea.)
"Mientras más responsable y cumplidor es un empleado, más consideraciones tiene con él su jefe. Del mismo modo, mi hijo sabe que mientras más obediente y responsable sea, más independencia irá obteniendo. Pero también sabe que así como un empleado es sancionado por no cumplir con sus obligaciones, él puede perder lo que ha ganado si no actúa responsablemente." (Ramón, México.)

"Ser padre de un adolescente
es una magnífica experiencia"

Joseph: Mis dos hijas mayores son adolescentes. Para mí es muy importante escucharlas y reconocer que tienen su propio punto de vista. Algo que me ayuda a mantener abiertas las líneas de comunicación es aceptar con humildad mis fallos y hablarles con respeto. En resumidas cuentas, yo diría que ser padre de un adolescente es una magnífica experiencia gracias a la guía de la Biblia, la Palabra de Dios.
Lisa: Noté que cuando nuestra hija mayor llegó a la adolescencia comenzó a necesitar aún más de mi atención. Recuerdo que pasaba mucho tiempo escuchándola, hablan dole y tranquilizándola. Mi esposo y yo les hemos dicho a las niñas que pueden expresarse libremente y que respetaremos sus sentimientos. Siempre intento seguir el consejo de Santiago 1:19 de ser "presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar".
Victoria: Mi madre es mi mejor amiga. No conozco a nadie más dulce y comprensivo que ella; y así es con todo el mundo. No puedo pensar en una mejor palabra para describirla que auténtica. Nadie podría reemplazarla.
Olivia: Mi padre es cariñoso y generoso. Siempre se ofrece a ayudar a los demás, incluso
La familia Camera: Joseph, Lisa, Victoria, Olivia e lsabella
cuando nosotros mismos no tenemos mucho. Es un hombre serio, pero también puede ser superdivertido. Es un padre muy especial, ¡y me encanta que sea mío!

"No tenemos tiempo para aburrirnos"


Sonny: Si las niñas tienen algún problema, nos sentamos con ellas y lo hablamos. Siempre somos sinceros unos con otros y usamos los principios bíblicos para tomar decisiones. Inés y yo procuramos que las niñas tengan amigos que sean espirituales. Sus amigos son nuestros amigos, y los nuestros son los de ellas.
Inés: Siempre estamos ocupados y hacemos muchas cosas juntos.  trabaja mos como voluntarios en labores de socorro y demás. Claro, también pasamos tiempo en actividades recreativas. En realidad, no tenemos tiempo para aburrirnos.
Kellsie: Mi padre sabe escuchar; además nos consulta a las tres antes de tomar decisiones importantes. Mi madre siempre me dice que sí cuando necesito su ayuda o cuando simplemente quiero hablar.
Samantha: Mi madre me hace sentir muy especial, muy querida y muy importante, aun  sin darse cuenta. Me escucha y se preocupa por mí. No cambiaría su amistad por nada.



QUÉ le gustaría que su hijo llegara a ser el día de mañana?
A. Una copia al carbón suya.
B. Un rebelde empeñado en ser todo lo opuesto a usted.
C. Un adulto responsable que tome buenas decisiones.
Algunos padres que eligen la opción C actúan como si prefirieran la A. Tratan de imponer sus valores en sus hijos adolescentes diciéndoles, por ejemplo, qué carrera seguir. ¿Con qué resultado? Tan pronto como estos obtienen cierto grado de independencia, huyen en la dirección opuesta. Otros padres, irónicamente, siembran la opción A y terminan cosechando la opción B.
Por qué no funciona tratar de controlarlo todo
Si quiere que su hijo llegue a ser un adulto responsable que tome buenas decisiones, ¿qué ha de hacer? Algo fundamental es evitar el impulso de controlarlo todo. Veamos por qué.
1. Querer controlarlo todo no tiene apoyo bíblico. Jesús creó al hombre con la libertad de elegir. Él nos permite decidir qué camino tomaremos en la vida, sea o no el acertado. Por ejemplo, cuando Caín empezó a albergar odio asesino contra su hermano Abel, Jesús le advirtió: "Si te diriges a hacer lo bueno, ¿no habrá ensalzamiento? Pero si no te diriges a hacer lo bueno, hay pecado agazapado a la entrada, y su deseo vehemente es por ti; y tú, por tu parte, ¿lograrás el dominio sobre él?" (Génesis 4:7).
Cabe notar que aunque Jesús le dio un franco consejo a Caín, no lo obligó a seguirlo. Le correspondía a él decidir si iba o no a dominar su odio. ¿Cuál es la lección? Si Jesús no intenta conseguir obediencia de sus criaturas inteligentes controlándolas en todo, tampoco deberían los padres intentarlo con sus hijos adolescentes.*
2. Querer controlarlo todo suele ser contraproducente. Imagínese que está tratando con un vendedor insistente. ¿Verdad que cuanto más lo presiona él, más resistencia ofrece usted? Y no es que no necesite el producto, sino que los modales del vendedor le quitan las ganas de comprarlo. Lo que quiere es salir huyendo.
Algo parecido podría ocurrir si intenta imponer sus valores, creencias y metas en su hijo adolescente. ¿Cree que las "comprará"? ¡Difícilmente! De hecho, podría provocar exactamente el efecto contrario: que sus normas le resulten desagradables. No es raro que fracasen los intentos de los padres por controlarlo todo. Entonces, ¿qué hacer?
En lugar de controlar todo aspecto de la vida de su hijo e imponerle sus valores, como cuando era más pequeño, ayúdelo a entender por qué es mejor hacer las cosas bien. Por ejemplo, si usted es cristiano, expliquele los beneficios que obtendrá a largo plazo si acata las normas divinas (Isaías 48:17, 18).
No olvide dar el ejemplo. Sea el tipo de persona que le gustaría que su hijo fuera ( 1 Corintios 11:1). Que no haya duda de los principios que lo rigen a usted (Proverbios 4:11).




¿Qué le gustaría que su hijo llegara a ser?

Una copia al carbón
Un rebelde
Un adulto responsable

Si su hijo llega a amar a Dios y sus normas, no hará falta que usted esté presente para que él tome decisiones acertadas (Salmo 119:97; Filipenses 2:12).
Enséñele habilidades prácticas
Como se mencionó en la página 2 de esta revista, llegará el día —tal vez más pronto de lo que usted quisiera— en que su hijo "dejará a su padre y a su madre" (Génesis 2:24). Sin duda, querrá asegurarse de que él cuente con las habilidades necesarias para ser un adulto independiente. ¿Cuáles son algunas de las aptitudes que puede ayudarle a cultivar mientras todavía está en casa?
Habilidades domésticas. ¿Sabe cocinar su hijo? ¿Sabe lavar y planchar, conservar limpio y ordenado su cuarto, dar mantenimiento al auto y hacerle reparaciones básicas? Estas habilidades le serán útiles cuando le llegue el momento de formar su propio hogar. El apóstol Pablo dijo: "Ustedes mismos saben que estas manos han atendido a las necesidades mías" (Hechos 20:34).
Habilidades sociales (Santiago 3:17). ¿Se lleva su hijo bien con la gente? ¿Sabe zanJar desacuerdos de manera amigable? ¿Le ha Enseñado a tratar con respeto a los demás y  a resolver pacíficamente los conflictos? (Efesios 4:29, 31, 32.) La Biblia manda: "Honren a hombres de toda clase" (1 Pedro 2:17).
Administración del dinero (Lucas 14:28). ¿Puede hacer que su hijo aprenda un oficio? ¿Le ha enseñado a manejar un presupuesto y a no meterse en deudas? ¿Lo ha acostumbrado a evitar las compras impulsivas, a ahorrar para comprar algo que necesite y a conformarse con lo básico? (Proverbios 22:7.) Pablo dijo: "Teniendo, pues, sustento y con qué cubrirnos, estaremos contentos con estas cosas" (1 Timoteo 6:8).
Si su hijo ha aprendido a guiarse por valores elevados y posee habilidades prácticas, podría decirse que está preparado para la edad adulta. ¡Ha cumplido usted su objetivo! (Proverbios 23:24.)
¿SE LO HA PREGUNTADO?
41 ¿Cuál debe ser su objetivo como padre? (Hebreos 5:14.)
⦁ ¿Qué responsabilidad recaerá sobre su hijo cuando llegue a adulto? (Josué 24:15.)

EL TEMA PODRIA SER INTERMINABLE PERO LO QUE PRETENDO ES LANZAR UN MENSAJE DE QUE TODOS TENEMOS LA MISMA CAPACIDAD DE ESFORZARNOS TANTO PADRES COMO HIJOS EN BUSCAR UN ESTADO QUE NOS HAGA SENTIR CÓMODOS Y RECONFORTADOS O AL MENOS SATISFECHOS COMO PERSONAS QUE SOMOS Y BUSCAR QUE NUESTRA CONVIVENCIA SEA LO MÁS DIGNA POSIBLE



domingo, 26 de julio de 2015

PALABRA Y VIDA: LUNES 27/07/2015







lunes 27
Aurelio de Córdoba
y comp.; Cucufate;
 Clemente de
Ochrida; Pantaleón

XVII del T.O.
I a del salterio
Éx 32,15-24.30-34
 /Sal 105 / Mt
13,31-35

                                            'Mateo 13,31-35                                     

En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: «El Reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas». Les dijo otra parábola: «El Reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente». Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas, y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».

Pequeñas parábolas, grandes mensajes:
Pequeñas parábolas, grandes mensajes. Nos hemos detenido muchas veces en este pasaje del evangelio: un grano de mostaza, algo insignificante; un poco de levadura, no más. Y basta. El reino de Dios, mientras estemos en este mundo, será una cosa insignificante. Y precisamente lo pequeño e insignificante es lo que produce plenitud. No acabamos de aceptar nuestra pequeñez, nuestra insignificancia, que, cuando acoge a Dios, escucha su Palabra y recibe sus dones, entonces se transforma por com pleto. Lo proclamaba aquel cursillista de Cristiandad, que había descubierto a Jesús y se había entregado a Él con ilusión: «Cristo y yo, mayoría absoluta».

Señor, desde mi pequeñez, quiero abrirme a la semilla de tu Palabra con el propósito de cultivarla, regarla y estar pendiente siempre de las dificultades y avatares que vayan surgiendo. También quiero ser levadura en la sociedad de mi tiempo, amasar afanes, fermentar proyectos y cocerlos durante todo el tiempo que haga falta.



ESPERO HAYAIS DISFRUTADO DE TODOS LOS POST DEL DIA DE HOY Y SI OS HA VENIDO BIEN, ME DOY POR SATISFECHO....PASAD BUENA NOCHE Y HASTA MI SIGUIENTE PUBLICACIÓN.............ONAREO IFÁ WÁ ASHÉ FÚN Ó IBORU IBOYA IBOCHECHE 



MUNDO YORÚBA: CEREMONIA DEL ITUTO









COMO SE HACE EL ITUTO

AL SANTERO QUE MUERE
Ituto quiere decir desprendimiento, refrescar y elevar, y es lo último que se le hace al Santero en esta Tierra.
Se hace el Ituto para que el espíritu del Santero muerto o del iguaro que muere se vaya de esta Tierra sin ningún arrastre, se pueda elevar y llegue donde se halla Olodumare. De lo contrario, si no se hace el Ituto, ese espíritu no descansará nunca y estará expuesto a que cualquier mayurbero lo coja para meterlo dentro de una cazuela de brujo con lo que seguiría materializado en cosas de la Tierra. Al hacer el Ituto, se le desprende de lo único que le hicieron en la Tierra y que no se puede llevar con él, a saber, el Santo; porque todo esto es material. Cuando el Santero muere, el cuerpo muere pero el espíritu no, ni el Santo que le hicieron en la Tierra, por eso se hace el Ituto. Cuando se le está haciendo el oro al Santo durante la ceremonia del Ituto, se le dice que su hijo está Ocuo (muerto) para qué el Santo vea que su misión en la Tierra ya acabó y que todo lo demás es de los espíritus y de Dios.




CEREMONIA DEL ITUTO
1) Se colocan todos los Santos en el suelo. El Ozún se acuesta también en el suelo (es la única vez que se le acuesta).
2) A todas las personas de la casa se les ralla cascarilla.
3) Se tiende sobre el suelo un paño blanco ancho (como de yarda y media por yarda y media).
4) Encima del paño blanco se tiende uno negro (como de 3/4 de yarda).
5) Se recogen, debajo de la mata, 9 hojas de álamo; las hojas que se recolectan son las que estén boca abajo, éstas se ponen, boca abajo, dentro de la jícara grande.
6) Se agrega un pedazo de jabón prieto y uno de jabón blanco.
7) Dentro de la jícara también se pone pintura de la cabeza (los 4 colores que se usan y el orden en que se introducen es: blanco, rojo, azul y amarillo).
8) Carbón machacado y un poco de cenizas.
9) Un Iguaro va a la funeraria y con carbón machacado y algodón va donde está el difunto; embarra el algodón con carbón y borra en la cabeza del muerto el lugar en que le pintaron el Ozún el Día del Santo, restregándole bien esa parte. Hecha esta operación, se lleva ese algodón a la casa y se echa en una jícara. Es muy importante que se le borre eso al difunto; de lo contrario el resto de la ceremonia no sirve para nada. Si no se borra al difunto, éste se estará llevando al otro mundo algo que no trajo.
Todos estos ingredientes se van poniendo en el orden descrito dentro de la jícara; así como el peine, las tijeras, la navaja y el pelo que le raparon el día que hizo el Santo. Se coloca el mono del difunto y un poquito de la pintura del Ángel de la Guarda de la persona fallecida.
Después de que introduce, esto se agrega a la jícara los ingredientes para sazonarla y que van en el orden siguiente: el número de pimientas de guinea correspondientes al Ángel de la Guarda, pescado y jutía ahumados, corojo, miel, agua bendita, unos pedacitos de coro, melao, aguardiente, cascarilla y un pollo negro.




MÉTODO PARA HACER EL ITUTO
Se preparan 4 platos en el suelo y delante del paño, después de que se haya acabado de sazonar la jícara: uno con maíz tostado, pescado y jutía ahumados; otro con un estropajo de soga; otro con guano bendito, y el otro, con quimbombo seco. En este orden se ponen los platos y la jícara se coloca sobre los paños. El Oriate, con coco y agua, le da coco a los Santos (igual que el día que nacieron); esto se hace en el suelo y no en una estera, pues cuando ellos nacieron lo hicieron en el suelo, y por orden (empezando con Elegwuá y acabando con el Ángel de la Guarda de la persona muerta).
Manera de dar el coco: con el caracol puesto en el suelo, el Oriate empieza a mayurbar igual que el Día del Santo, pero en este caso le dirá al Santo que su hijo el difunto esta Ocuo (muerto).
Terminado de dar coco, el Oriate se embadurna bien las manos con cascarilla, coge el caracol en sus manos, vuelve a mayurbar, tira el caracol en el suelo y ve la letra que trae el caracol: si viene con 5, este Santo se queda con un familiar de sangre; si viene con 6, este Santo se queda con un familiar de sopera; si viene con cualquier otra letra, el Santo se va. Con la única letra que el Santo se queda es con 5 Oche 6 Obara; entonces, con el coco se le preguntará al Santo en el suelo con quién se queda. Al Santo que se va se le pone en su bolsita el caracol, y se le echa maíz tostado y pescado y jutía ahumados.
Se tienen preparadas dos bolsas grandes y según se va dando el coco, se saca de la sopera. Las piedras y herramientas se van poniendo en una de las bolsas y las soperas se van poniendo en orden en el suelo. Cuando ya se acaba de tirar todo, se prosigue al rompimiento de las soperas; esto se hace con la piedra de Oke, la piedra grande que vive dentro de Obatalá, empezando por la cazuela de Elegwuá.
El Oriate coge el Oke en la mano derecha y la sopera en la mano izquierda. Sobre los paños, donde esta la jícara preparada, se empieza a romper las soperas y se dejan caer unos pedacitos de éstas en la jícara. Mientras rompe todas las soperas se dirá este canto:
Oriate: OMO ALALOYA LEFI ADENU ACUFAO ACUFAO BOGBO ARA OUNU LALEFI ADENU ACUFA ADUFAO.
Coro: Repite
Este canto se entona hasta que se termina de romper todo. Incluyendo los collares del difunto y los 9 platos.
Mientras se está haciendo esto, tiene que haber al lado de los paños en el suelo una copa con agua, una vela encendida y un búcaro con flores blancas (preferiblemente, azucenas).
Cuando se termina de romper todos los Santos y los collares, se prosigue a romper con el muerto y esto se hace con los platos que están delante de la jícara.
Todas las personas que estén presentes y que no tengan nada que ver con el difunto, empezarán a limpiarse con los platos que están delante de la jícara (es decir, con el maíz tostado y el estropajo), y cuando se llega al guano bendito y al quimbombo se cogen, se vira de espaldas a la jícara y en la nuca se rompen en pedacitos primero el guano y después el quimbombo. Esto se hace a las personas que no son parientes del difunto. Los que son familiares de Santo y de sangre no rompen con él. Mientras las personas van rompiendo con el muerto, el Oriate seguirá entonando el mismo canto y con un pollo negro irá limpiando a todos los que estén en la casa. Cuando terminan de romper, el Oriate cogerá el pollo negro y dándole un caotazo sobre el suelo le echará también en la jícara.
Después, se selecciona a 9 Santeros que no tengan nada que ver con el difunto y a cada uno se le dará un plato blanco. Estas personas formarán un círculo alrededor de los paños y mientras el Oriate entone el canto del rompimiento ellas dejarán caer el plato con fuerza. Entre los que rompan los platos, los montadores se tienen que montar con el Santo. El Santo no viene a hablar, sino a llorar al difunto. Enseguida se le retira, llevándolo hacia pared de la casa, donde él pueda darle golpes a la pared, y luego se va.
Terminada esta operación, el Oriate tomará las puntas de los paños y hará un bulto en el suelo. Con la vela prendida, las flores y la copa con agua empezará el Oro al Muerto. Con el palo del muerto, que siempre ha estado al lado de las flores, se darán golpes en el suelo. El Oro siempre empieza con este canto:



AUMBA WA ORI AUMBA WA ORI AWA OFUN AWA OMA LERI
OMA LE JAWO BOGBO EGGUN EAEWE
El canto se repite 3 veces. Cuando se termina con el Oro al muerto se empieza con el de los Santos (igual al del día que la persona hizo Santo, comenzando por Elegwuá y terminado con el Ángel de la Guarda).
Una vez finalizado el Ángel de la Guarda, se le canta al muerto el repertorio del Oriate. Tiene que ser un repertorio bueno y conocer muchos cantos del muerto. Se cierra con el Aumba ova ori. Despues, el Oriate agarra 4 pedazos de coco y le da coco al bulto que está en el suelo; si dice que sí con una letra afirmativa, ahí se acaba la primera parte del Ituto. El bulto se manda a funeraria y allí, junto con las velas, las flores, la copa con agua y el palo del muerto, se pone debajo del ataúd y dirigido a la parte de la cabeza (con la tinaja del río que llevó al río cuando hizo su Santo y llena de agua).
En la funeraria se viste al difunto con el traje del Medio y su corona; si no tiene el traje, se vestirá de blanco.
Los Santos que se fueron se le ponen al difunto en el pecho, entre ambas manos. Los Santos que se quedaron pasan a ser responsabilidad de la persona con que se quedaron, quien debe quitarles las lágrimas; para esto se debe buscar un Oriate que sepa lo que está haciendo, gran conocedor del asunto.
Encima del ataúd del difunto se pondrá el rabo de Oyá, a fin de que toda persona que se acerque pueda limpiar la caja y después limpiarse con él.
Cuando en la noche venga el Oriate a hacer el Orún al cadáver, puede hacerlo con tambores Bata Ono. El método por seguir es éste: el Oriate tomará el palo del Eggún muerto, dará golpes en el suelo y empezará de nuevo el Oro. Los Santeros que se hallan delante de la caja van formando un círculo con el rabo de Oyá; cada uno irá bailando delante del ataúd y cuando se acerquen a éste lo limpiarán. Esto se hace rotativamente hasta que el Oriate termine con el Oro de los muertos y el de los Santos. Después, el Oriate entonará este canto:
CHON CHON BA MI EGGUN LA CHONCHON BA MI
En este momento, todos los presentes irán al ataúd y le darán golpes suaves.
Cuando todo el mundo haya ido a golpear la caja, el Oriate cantará: AUMBA WA ORI AUMBA WA ORI AWA OFUN AWA OMA LERI OMA LE JAWO BOGBO EGGUN CAEWE
Y con esto termina la unción del Ituto. Todos los restos de la sopera, así como las piedras y herramientas se mandan al río ese mismo día. El bulto con las flores y la vela se envía al cementerio y se coloca en la fosa donde el muerto será enterrado, en el lugar donde se pondrá la cabeza del difunto.
El día del entierro, cuándo estén sacando el ataúd de la funeraria o de la casa del Padrino, se agarrará la tinaja con el agua fresca que estaba debajo del ataúd y se romperá detrás del cadáver. Esto se hace para que con el agua fresca se marche el cuerpo limpio al otro mundo.




CEREMONIA POSTERIOR AL ITUTO
A los 9 días del Ituto se manda a dar una misa cantada en la iglesia para el difunto; deben asistir todos los ahijados y parientes de Santo.
En la casa se prepara un dasayuno opulento y una mesa bien bonita: con ramos de flores, y los platos y las copas del difunto.
Cuando los Iguaros terminan de comer, los platos se rompen encima de la mesa, con el mantel se hace un bulto y se manda al cementerio. Ahí termina la
ceremonia del difunto.
Si el difunto tuvo más de 6 ahijados de Santo en la Tierra, es deber de ellos hacerle las Honras, que es una ceremonia que se hace cuando han pasado tres meses de la muerte de la persona (véase el capítulo siguiente).




CARNERA AL MUERTO
Y HONRAS AL DIFUNTO PADRINO
La carnera al muerto es para mí una de las obras o eboses que más beneficios le puede dar o traer a la persona que lo está haciendo.
Esta ceremonia se realiza para quitarse alguna mala influencia, la muerte o un envío oscuro de muerto. También se efectúa para hacer una elevación al guía de uno, al cuadro espiritual de uno o al Padrino de uno. Llevar a cabo las honras, cualquiera que sea el motivo, siempre será de gran provecho para quien las da y para el difunto al que se le da.
Esto lo manda a hacer el Elegwuá con su caracol, cuando en un registro vengan en Elegwuá con Icu o fitiguo estos signos: (10-9) (10-6) (10-10). En estos signos el que habla es el muerto por boca de Elegwuá y la carnera se da enseguida, lo más rápido posible. Asimismo se da cuando se vayan a hacer las honras a algún Padrino de Santo.
Yo aconsejo que si el Santo manda a hacer las honras a algún Padrino, que las hagan entre todos los ahijados. El que hayan estado peleados con el Padrino en vida, no justifica que no participen en esta ceremonia que es de beneficio para todos en general, porque el muerto no comprende si se peleó o no en vida. Estamos hablando de la muerte y es un signo de atraso no participar, pues en esto de las horas los rencores se dejan a un lado. Con la muerte uno perdona y olvida todo. Si en vida no se cumple con las cosas de Ocha, hay que hacerlo en la muerte porque recuerden que algún día nos tocará, que nadie es eterno en esta Tierra y que todos tendremos que vernos un día con la Icu (muerte).




COMO DAR LA CARNERA AL MUERTO
Y LAS HONRAS DE EGGUN
Lista de las comidas que lleva la carnera para el muerto y las honras: Un ajiaco de viandas sin sal (ese ajiaco lleva una cabeza de puerco y todo tipo de viandas). 9 Olelel (es una especia de tamal que se hace con frijol de carita y la manera de hacerlo es la siguiente: se coge un paquete de frijol de carita y se pone a remojar un día; al día siguiente se pasa por la batidora y se hace una pasta espesa, se le echa la menor cantidad posible de agua; hecha la pasta, se le agrega un poco de harina de Castilla y 2 huevos; cuando está listo el sofrito, se le pone un poco de color con azafrán y no se le echa sal; con papel de aluminio se envuelve en forma de tamal y en agua hervida se cocina; recuerden que ninguna comida del muerto lleva sal). 9 Ecu aro (frijol de carita que se prepara igual que el Olele pero no se hace el sofrito y no lleva azafrán). 9 Eco (se prepara así: en una cazuela se pone un paquete de harina de maíz, un poco de manteca de cacao y un poquito de cascarilla; todo esto se pone al fuego y cuando está seco se envuelve en papel de aluminio en forma de tamal; debe hervir 10 minutos; el Olele y el Ecú aro deben hervir 15 minutos). 9 Oguidi (dos días antes de la carnera o de las honras se pone a remojar un paquete de harina de maíz finita en agua y un poco de vinagre y se deja ahí hasta que fermente; el día de la ceremonia se le vacía el líquido y se le echa un poco de agua fresca, azúcar prieta, pasas, canela y el jugo de un limón; esto se pone al fuego y cuando se seque se envuelve en papel de aluminio y se pone a hervir 10 minutos; cuando lo estén preparando no le pongan mucha agua para que cuando lo vayan a envolver no quede flojo sino más bien duro y crudo; éste es el dulce que más le gusta a Eggún).
Un arroz con pescado amarillo, sofrito y sin sal. Un arroz con camarones amarillos sofrito y sin sal. Un arroz con maíz tierno amarillo, sofrito y sin sal. Un arroz congri, sofrito y sin sal. Un arroz con ajonjolí blanco y sin sal. Unos dulces finos. Una jarra con flores de varios colores o con aquéllas que más le gustaban al difunto. Hay quien le pone 9 caldos, pero esto no es necesario. Tabaco, aguardiente, cascarilla y miel de abeja. Si son honras la que se van a hacer, en el cáñamo del vaono se le da una lechona, se recoge un poco de sangre en una jícara y también se pone en el hueco.
A todos estos ingredientes se les quita el papel de aluminio y se ponen en platos individuales; el ajiaco se pone en una palangana y las flores en un búcaro.
En el patio se hace una fosa, como si se fuera a enterrar a una persona, y a un lado de ésta se colocan todas las comidas y los dulces: el ajiaco y las flores se sitúan hacia la cabecera.
Si nada más se va a celebrar una carnera al muerto, con estos ingredientes la
realiza un grupo de personas allegadas al que le está dando; si se trata de honras, cambia un poco la ceremonia.
Siempre que se da una carnera es conveniente que se levanten las personas que sean espiritistas que se monten con el muerto, pues en la carnera es cuando el muerto se monta de verdad; en las honras, por lo regular, se monta el que es montador de Santo pero, como dije anteriormente, en esta ceremonia el Santo no habla sino que viene a llorar el muerto y se marcha enseguida.
El palo del muerto se pone en la cabecera de la fosa, dentro del hueco; esto se hace en el patio de una casa. De noche y con todo preparado, se coloca un pedacito de coco con 9 pimientas de guinea. Se coge la carnera, se le amarra la boca con soga (dentro se le pone un pedacito de coco seco) y se lleva hacia donde le están esperando. El que la va a dar y todos los presentes tocarán la cabeza de la carnera con la mano izquierda y luego se tocarán la frente. En este momento el Oriate entonará un canto; mientras, el que la va a dar sopla su contenido de coco y pimienta y se le presenta la carnera.
El canto es el siguiente:
EWEYE NANGARE ECHO DADORA EWEYE NANGARE ECHO DADORA ICU MILORO ICU MILORO ECHO DADORA
Antes de esto, el Oriate pintará con una cascarilla en el suelo, sobre una tablita que le pusieron delante del hueco, 9 rayitas larguitas; lo mismo hará con el palo de Eggún. Dará coco y empezará a mayurbar a todos los familiares muertos y antepasados de la persona que esté dando la carnera. Luego, lo dará al muerto al que se le esté dando la carnera. Si es ceremonia de carnera, se prosigue a dar la carnera: pero si es honra, se tiene que levantar una hija de Oyá y bailar la carnera, y todo el mundo se pondrá encima un gajo de paraíso. Lo mismo se hace el día del tambor, que se celebra al otro día de la carnera. En la honra, el tambor lo tiene que bailar la misma hija de Oyá que levantaron.
En la carnera y en las honras se puede montar lo mismo el muerto que el Santo pero, como dije anteriormente, no se queda a conversar nadie: la única que se queda hasta el final es Oyá, a quien le corresponde hacerlo hasta el final.
Cuando ya está dada la carnera, se da un gallo negro encima de ésta y dos palomas, si es honra lo que se está haciendo. El Oriate empieza con el Oro al muerto mientras está dando los animales. Después, el que está dando la carnera arroja dentro del hueco los contenidos de los platos, según el Oriate le vaya indicando. De acuerdo con el canto del Oriate, se van arrojando las cosas al hueco. Lo único que no se echa es el ajiaco, pues éste luego se pondrá encima. La fosa se tapa con las flores y las velas encendidas. El Oriate canta hasta que termine su repertorio. Antes de cerrar la fosa, se limpia a los presentes con cascarilla. Esto también lleva su canto y yo personalmente uso éste:
BOGBO AGUANILLE BOGBO AGUANILLE EMI EFUN ELODDUMARE BOGBO AGUANILLE Este canto se entona hasta que todos los presentes se hayan limpiado con cas-carilla dentro del hueco. Terminado todo esto, el Oriate vuelve a dar coco para ver si el difunto está Eboda: si el muerto está contento con el Oro que le hicieron y lo dice a través del coco, y se empieza a cerrar la fosa; si no, hay que seguir cantando hasta que éste diga que sí. Las velas quedan prendidas y las flores se colocan al lado del ajiaco (encima de la tumba). Esa noche se acaba la ceremonia de la carnera; en caso de que se honra al otro día se dará el tambor del muerto. Al tercer día de la carnera, se da el tambor al Santo que la persona tenía hecho en la Tierra. Como no hay Santos que poner, porque éstos se fueron en el Ituto, se hace el trono del color del Ángel de la Guarda del difunto y se coloca ahí uná foto de éste. Comienza el tambor y en éste sí se montan los Santos y hablan; pero, el Santo no viene a chismear sino a bailar y regocijarse con el tambor. La hija de Oyá tiene que montarse, pues fue llamada para las honras. Estas terminan con el tambor del Ángel de la Guarda del difunto. Así quedan concluidas las honras del difunto y que su espíritu descanse en paz. 











CANTOS DE EGGUN 
1) Alaunba wa ori alaunba waori awa ozún awa oma len orna leyabo Echubi cawe (2 veces)
2) Orno ala loya lefi adenu acufao acufao boggbo ara onu la lefi adenu acufao acufao (2 veces)
3) Mabo ni boche mabo ni boche ni boche ni lenu mabo ni boche Bangoche ni boche ni lenu mabo ni boche mabo ni boche acalle ni boche nilenu mabo ni boche
4) Tele mobatele tele mobatele weye que weyeque soso umbo ala umbo weye que wayeke (2 veces)
5) Iquibele elele mio iqui bele lele olomode e biosa iqui bale elele mío iqui bale lele (2 veces)
6) Laue laba laye laba la fisi (2 veces) la yeyey laye laba la fisi 
7) Iya micuyeo albure micuyeo aoloboro banla ye (2 veces) 
8) Ile loya lairo ile loya lairo owa ota awa oyá ile loya lairo (2 veces) 
9) Confe soro confe soro lagua lagua confe soro (2 veces) 
10) Omo chebi aro taro amo chebi aro taro (2 veces) 
CARNERA AL MUERTO Y HONRAS AL DIFUNTO PADRINO 491 
11) Iyalodordo faraguao uyalorfo faragua lode (2 veces) 
12) Temi socu eea iya cambele Temi socu eea iya cambele alagua lagua iya cambele 
13) Agua poti icu icu oloulo eyeo Agua poti icu icu oloulo eyeo eque la egue eque laegueo echo labike cuyo, didio (2 veces) 
14) Veyey icu yeye icuyeo icu loyare (2 veces) 
15) Eweo aquí abelaguo la ocha abelaguo yongoro abelaguo (2 veces) 
16) Ewe ye nangare echo dadora ewe ye nangare echo dadora Icu miloro icu miloro icu miloro echo dadora ewe ye nangara echo dadora (2 veces) 
17) Cocoro iguro bobichiche alagua lagua (2 veces) 
18) Ogunille ogunille elle ogunille (2 veces) 
19) Oba ache iguama che iguama locheche (2 veces)
20) Ma aguo aguagualaguo (2 veces)
21) Se eggun morele eggun (2 veces) 
22) Obalai otolai obalai otalai (2 veces) 
23) Chekete mosi isaguo chekete mosüsagoi (2 veces) 
24) Ewaguama la icu osio ewaguana la icu icu icu la osio ewaguana la icu 
25) Oba icu icu la osuo aee alababaguas eee (2 veces) 
26) Ococan la miguo aye ococan la miguo aro Iya lorun iza loguo aya ococan la miguo aro (2 veces)
27) Icu mero mero iya icu mero mero iya mi abure se fue iya icu mero iya Baba eggún se fue iya icu mero mero iya (2 veces) 
28) Eniquiteo eniquiteo adofo adofa eniquiteo (2 veces) 
29) Bogbo guanille bogbo guanille ache osi Olodimere bogbo guanille bogbo guanille akiko osi Olodimere bogbo guanille bogbo guanille emi ofun osi Olodimere bogbo guanille 





























VISITA A BAHIA COCHINOS SALIENDO DE GUAMA

bahia de cochinos cuba visita al tren

hola aqui continuamos con mi trayectoria por tierras cubana y ubna vez hemos finalizado la visita por guama vamos de regreso hacia varadero haciendo parada en bahia de cochinos osea el mar caribe y en un museo de ferrocarril donde veremos verdaderas reliquias antiguas de trenes......disfrutenlo y más que sea pinchen me gusta no sean tan ruines jajajaja

Posted by Todotuyonene Sanchez on Sábado, 27 de junio de 2015

PALABRA Y VIDA: DOMINGO 26/07/2015

   

                                                                                                                                                          Domingo XVII del Tiempo Ordinario






domingo 26
Joaquín y Ana;
Angelina; Olimpio;
Valente; Bto. Tito

1ª del salterio
2Re 4,42-44 /Sal
144 / Ef 4,1-6 /In
6,1-15

                                       2REYES 4,42-44

En aquellos días, uno de Baal-Salisá vino a traer al profeta Eliseo el pan de las primicias, veinte panes de cebada y grano reciente en la alforja. Eliseo dijo: «Dáselos a la gente, que coman». El criado replicó: «¿Qué hago yo con esto para cien personas?». Eliseo insistió: «Dáselos a la gente, que coman. Porque así dice el Señor: "Comerán y sobrará"». Entonces el criado se los sirvió, comieron y sobró, como había dicho el Señor.

 
 

Salmo 144
Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.

Efesios 4,1-6
Hermanos: Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.


Juan 6,1
En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman estos?». Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan 'Para que a cada uno le toque un pedazo». Uno de sus discípulos, ndrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchaho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué s eso para tantos?». Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en 1 suelo». Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los ombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción e gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo o que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discíulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se despericie». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de os cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. a gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Este sí ue es el Profeta que tenía que venir al mundo». Jesús entonces, abiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra ez a la montaña él solo.
Cristo bendice, nosotros compartimos

Cuántas lecciones en este hermoso pasaje de la multiplicación de los panes y los eces! Primero, el problema de la comida, la necesidad de alimentarnos, la carencia e lo necesario; segundo, la atención de Jesús a las necesidades de la gente; tercero, a compasión y la misericordia que desembocan siempre en hacer el bien, en soluonar problemas angustiosos; cuarto, las comidas de Jesús son siempre símbolos de convivencia, de relaciones humanas, de bondad, de respeto, de ayuda mutua y de solidaridad. Ante el problema del hambre, justicia y solidaridad. Jesús actúa con no-otros, en medio de nosotros, pidiendo que aportemos nuestro granito de arena, «eso oquito que yo puedo y hay en mí», como nos decía Teresa de Jesús, para conseguir a solución de los problemas.


No somos espíritus, somos personas... Nos veremos nosotros, humanos siempre, veremos, siempre humanamente, aun cuando veamos en su luz. La corporeidad humana es indestructible. Será transformada. Aquellos panes y peces nos anunciaban la Eucaristía, el alimento que nos ofrece la salvación.




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