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domingo, 17 de abril de 2016

PALABRA Y VIDA DEL DOMINGO 17/04/2016

Tiempo Pascual/4° Salterio 4° Semana. Tomo II
Domingo 17 Abril





Santos Elías, Pablo e Isidoro de Córdoba mrs, Pablo y
Hermógenes mrs, Roberto ab


Papa Francisco: El cuarto domingo del tiempo de Pascua se caracteriza por el evangelio del Buen Pastor, que se lee cada año. El pasaje de hoy refiere estas palabras de Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, lo que me ha dado, es mayor que todo, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno» (in 10,27-30). En estos cuatro versículos está todo el mensaje de Jesús, está el núcleo central de su Evangelio: Él nos llama a participar en su relación con el Padre, y esta es la vida eterna. Jesús quiere entablar con sus amigos una relación que sea el reflejo de la relación que Él mismo tiene con el Padre: una relación de pertenencia recíproca en la confianza plena, en la íntima comunión. Si yo me siento atraído por Jesús, si su voz templa mi corazón, es gracias a Dios Padre, que ha puesto dentro de mí el deseo del amor, de la verdad, de la vida, de la belleza y Jesús es todo esto en plenitud. Esto nos ayuda a comprender el misterio de la vocación, especialmente las llamadas a una especial consagración. A veces Jesús nos llama, nos invita a seguirle, pero tal vez sucede que no nos damos cuenta de que es Él..





PALABRA:
 Hechos 13.14.43-52:  Pablo y Bernabé desde Perge siguieron hasta Antioquía de Pisidia; el sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento. Muchos judíos y prosélitos practicantes se fueron con Pablo y Bernabé, que siguieron hablando con ellos, exhortándolos a ser fieles a la gracia de Dios. El sábado siguiente casi toda la ciudad acudió a oír la palabra de Dios.Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: «Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicarnos a los gentiles.Así nos lo ha mandado el Señor:"Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra"». Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron mucho y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna, creyeron. La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocando una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio. Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo.




⦁Salmo 99,2-5: Somos su pueblo y ovejas de su rebaño.









⦁Apocalipsis 7,9.14b-17: Yo, Juan, vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos.Y uno de los ancianos me dijo: «Estos son los que vienen de la gran tribulación, han lavado y blanqueado sus mantos en la sangre del Cordero. Por eso están ante el trono de Dios dándole culto día y noche en su templo. El que se sienta en el trono acampará entre ellos.Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol ni el bochorno. Porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas.Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos».


JUAN 10,27-30: Dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre.Yo y el Padre somos uno».

ORACIÓN: 
JESUCRISTO, hablas de rebaño y de ovejas, pero no eres pastor de manadas, sino de cada oveja en particular. Me quieres personalmente y escucho tu voz que me da plena seguridad, porque estoy en tus manos llenas de Misericordia. (Sigue tu oración personal).






sábado, 16 de abril de 2016

PALABRA Y VIDA DEL SÁBADO 16/04/2016

Salterio 3° Semana. Tomo II Tiempo Pascual/3°
SÁBADO 16 ABRIL








Santos Engracia y co mrs, Bernardita Soubirous vg,
Benito José Labre tf; Toribio de Astorga ob



Papa Francisco: Jesús nos pide que respondamos a su propuesta de vida, que decidamos cuál es el camino que queremos recorrer para llegar a la verdadera alegría. Se trata de un gran desafío para la fe. Jesús no tuvo miedo de preguntar a sus discípulos si querían seguirle de verdad o si preferían irse por otros caminos (cf. In 6,67). Y Simón, llamado Pedro, tuvo el valor de contestar: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna» Un 6,68). Si sabéis decir"sí" a Jesús, entonces vuestra vida se llenará de significado y será fecunda.



PALABRA:
Muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?». Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen». Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar.Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede». Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?». Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios».



ORACIÓN:
Hechos 9,31-42; Salmo 115,12-17 • JUAN 6,60-69
JESUCRISTO, sólo tú tienes palabras de vida eterna. Mi alimento espiritual de cada día es tu palabra, que es espíritu y es vida, aunque mi fe sigue siendo débil. Pídele al Padre que me conceda permanecer siempre contigo. Yo, con la prontitud y debilidad de Pedro, te digo hoy, admirado de tu Misericordia: Fuera de ti, Santo consagrado por Dios, ¿a quién voy a acudir? En la oración personal te daré mi respuesta. (Sigue tu oración personal).

Señor, ¿a quién vamos a acudir?

Tú tienes palabras de vida eterna.






viernes, 15 de abril de 2016

PALABRA Y VIDA DEL VIERNES 15/04/2016

Salterio 3° Semana. Tomo II Tiempo Pascual/3°
VIERNES 15 ABRIL






Santos Damián de Molokai p1, Abundio d; Teodoro y
Pausilipo mrs



Papa Francisco: A través de la Eucaristía, Cristo quiere entrar en nuestra existencia e impregnarla con su gracia, de tal modo que en cada comunidad cristiana exista esta coherencia entre liturgia y vida. El corazón se llena de confianza y esperanza pensando en las palabras de Jesús citadas en el Evangelio: «El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día» (Jn 6,54). Vivamos la Eucaristía con espíritu de fe, de oración, de perdón, de penitencia, de alegría comunitaria, de atención hacia los necesitados y hacia las necesidades de tantos hermanos y hermanas, con la certeza de que el Señor cumplirá lo que nos ha prometido: la vida eterna.



PALABRA:
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a
comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.



ORACIÓN:
Hechos 9,1-20; Salmo 116,1-2 • JUAN 6,52-59
JESUCRISTO, yo quiero a toda costa lo único necesario, que es vivir en tu amistad en este mundo y continuar en la vida eterna, cara a cara contigo. Y tú me descubres hoy el secreto para conseguir mi mayor deseo: comer tu carne y beber tu sangre. Lo hago cada domingo, o cada día, en la comunión. Pero ¿tengo siempre esa fe viva en tu presencia real, en tu poder como fuente de vida eterna, y en el amor al mejor Amigo? Algo creo, pero, por tu Misericordia, aumenta mi fe. (Sigue tu oración personal).

El que come mi carne y bebe mi sangre

y  habita en mí y yo en él.







jueves, 14 de abril de 2016

PALABRA Y VIDA DEL JUEVES 14/04/2016

Tiempo Pascual/3° Salterio 3° Semana. Tomo 11
Jueves 14 abril



Santos lamberto ob, Bernardo ob, Ludivina vg

Beato pedro gonzalez (San Telmo) pb
                                                                                                                                                                   



Papa Francisco: Además del hambre física, el hombre lleva en sí otra hambre, un hambre
de vida, hambre de amor, hambre de eternidad. El signo del maná —como toda la experiencia del Éxodo— contenía en sí también esta dimensión: era figura de un alimento que satisface esta profunda hambre que hay en el hombre. Jesús nos da este alimento, es más, es Él mismo el pan vivo que da la vida al mundo (cf. ln 6,51). Su Cuerpo es el verdadero alimento bajo la especie del pan; su Sangre es la verdadera bebida bajo la especie del vino. No es un simple alimento con el cual saciar nuestro cuerpo, como el maná; el Cuerpo de Cristo es el pan de los últimos tiempos, capaz de dar vida, y vida eterna, porque la esencia de este pan es el Amor.



PALABRA:
Dijo Jesús a la gente: «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el
Padre que me ha enviado.Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios". Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ese ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna.Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo».





ORACIÓN: Hechos 8,26-40; Salmo 65,8-9.16-17.20 • JUAN 6,44-51

JESUCRISTO, yo creo en ti, pero aumenta mi fe. Que el Padre me atraiga con la fuerza de su amor y me una a ti para siempre. ¿Dónde podré estar más seguro y más a gusto? ¿Dónde encontraría el verdadero alimento que da vida eterna, fuera del ámbito de tu Palabra llena de Misericordia, y de mi respuesta a tu amor que crea nuestra amistad? (Sigue tu oración personal).

Os lo aseguro:

el que cree tiene vida eterna.











miércoles, 13 de abril de 2016

PALABRA DEL MIÉRCOLES 13/04/2016

Tiempo Pascual/3° Salterio 3° Semana. Tomo 11
MIÉRCOLES 13 ABRIL



(ML) Santos MARTÍN I pp mr, HERMENEGILDO mr,
Sabás Reyes pb mr


Papa Francisco: El corazón se llena de confianza y esperanza pensando en las palabras de Jesús citadas en el Evangelio: «El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día» . Vivamos la Eucaristía con espíritu de fe, de oración, de perdón, de penitencia, de alegría comunitaria, de atención hacia los necesitados y hacia las necesidades de tantos hermanos y hermanas, con la certeza de que el Señor cumplirá lo que nos ha prometido: la vida eterna.




PALABRA:
Dijo Jesús a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero,
como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y el que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».


ORACIÓN:
Hechos 8,1b-8; Salmo 65,1-7 . JUAN 6,35-40
JESUCRISTO, tú sabes que mi mayor deseo es que se cumpla en mi vida la voluntad del Padre y que yo la acepte como lo mejor, porque así lo es. Tú me amas con Misericordia  sin límites y no dejarás que me pierda, y me resucitarás en el último día, para alabarte eternamente con todos los santos. (Sigue tu oración personal).








martes, 12 de abril de 2016

PALABRA Y VIDA DEL MARTES 12/04/2016

Tiempo Pascual/3° Salterio 3° Semana. Tomo 
Martes 12 abril





santos Julio I pp, David Uribe pb mr, José Moscatí cf, 
Damián oh, Victor mr, Visia y Sofia mrs



Papa Francisco: Los judíos en el desierto, que añoraban la carne y las cebollas que comían en Egipto, pero olvidaban que esos alimentos los comían en la mesa de la esclavitud. Ellos, en esos momentos de tentación, tenían memoria, pero una memoria enferma, una memoria selectiva. Una memoria esclava, no libre. Cada uno de nosotros, hoy, puede preguntarse: ¿Y yo? ¿Dónde quiero comer? ¿En qué mesa quiero alimentarme? ¿En la mesa del Señor? ¿O sueño con comer manjares gustosos, pero en la esclavitud? Además, cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿Cuál es mi memoria? ¿La del Señor que me salva, o la del ajo y las cebollas de la esclavitud? ¿Con qué memoria sacio mi alma?


PALABRA:
Dijo la gente a Jesús: «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron  el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo"». Jesús les replicó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan». Jesús les contestó: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed».




ORACIÓN: 
Hechos 7,51-8,1a; Salmo 30,3-8.17.21 • JUAN 6,30-35
JESUCRISTO, confieso con los labios y creo con el corazón que tú eres el pan de la vida. Y no quisiera acostumbrarme a ese Pan, que es tu Cuerpo, hasta el punto de no adorarte  con todas mis fuerzas, mi gratitud y mi entusiasmo: es la Vida que está en la Eucaristía. Dame ojos nuevos y corazón nuevo, para verte cada día con asombro y sentir tu presencia con el inmenso gozo de la amistad entre tú y yo. Y con la garantía de tu Misericordia,que acojo agradecido y me invita a ser misericordioso. (Sigue tu oración personal).
yo soy el pan de vida.

El que viene a mí no pasará hambre,

y el que cree en mí nunca pasará sed.










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