BIENVENIDOS

Buscar este blog

jueves, 22 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL JUEVES 22/10/2015



jueves 22
Donato de Fiésale; 
Nancto; Salomé; Juan Pablo II; Bto. 
Timoteo Giaccardo







XXIX del T.O.
lº del salterio
Rom 6,19-23 /Sal 1
/ Lc 12,49-53


                                Lucas 12, 49-53

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra».


Jesús, manifestación de Dios en el mundo
Jesús utiliza la metáfora del fuego, que en la Biblia es la representación de una teofanía: hablar de fuego es hablar de una manifestación de Dios. Con esta imagen del fuego, Jesús introduce la imagen del bautismo: el bautismo es el acto por el que el cristiano asume en la vida el mismo destino que asumió Jesús. Y cuando este destino se toma en serio, vienen los conflictos. Por eso, Jesús dice que Él no ha venido a traer paz sino división: vivir el cristianismo auténtico entrará en conflicto, inevitablemente, con los intereses económicos, con las ideas políticas, con los asuntos familiares. Saldrán a flote los egoísmos y los intereses. Seguir a Cristo es apostar por la verdad, el amor, la justicia, la libertad y la paz. Y de ahí, esa división, esos enfrentamientos.


Señor, infunde en nuestras vidas el fuego de tu amor, un fuego que nos purifique y que nos convierta en antorchas vivas para iluminar el mundo.









miércoles, 21 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL MIERCOLES 21/10/2015



miércoles
Hilarión de Gaza;
Úrsula; Celia y
Celina; Griselda; 
Laura de Santa 
Catalina de Siena





XXIX del TO.
lª del salterio 
Rom 6,12-18/Sal 
123 / Lc 12,39-48



                                                      Lucas 12,39-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre». Pedro le preguntó: «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?». El Señor le respondió: «¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá».


Llamada a la responsabilidad
Se nos habla con frecuencia de derechos y de libertades. Viktor Frankl decía que era necesaria, junto a la estatua de la libertad, que se levantara también una estatua de la responsabilidad. Esta página del evangelio nos expone, con palabras e imágenes duras, lo que puede suceder a los que no son responsables de sus parcelas en la viña del Señor. Sobre todo, los que no tratan bien a un prójimo cercano, los que emplean métodos violentos con ese prójimo que nos toca cuidar, acompañar, enriquecer, con nuestra palabra y con nuestro ejemplo. Cristo nos invita a esa responsabilidad que brota del amor y que tiene siempre especial incidencia e importancia cuando afecta a seres humanos, a personas que esperan de nosotros todo un abrazo de bien y de bienes.







martes, 20 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL MARTES 20710/2015





martes 20
María Bertilla;
Adelina; Irene;
Aurelio; Victoriano





XXIX del TO.
lªa del salterio
Ram 5,12.156.17-
19.206-21 /Sa139 /
Lo 12,35-38









                                                  Lucas 12,35-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos».


Vigilar para vivir encuentros
El Señor nos invita a la vigilancia para ser mejores, para estar más cerca de Él, como preparación para recibirle en cualquier momento que llame o que llegue a nuestras vidas. No sería buena una vigilancia que nos hace vivir tensos, esperando el premio, buscando el premio. El Señor nos quiere atentos a la realidad, abiertos a su gracia y a sus dones, dispuestos a participar en el banquete de la vida y en la mesa del reino de los cielos. Cristo insiste, una vez más, en la imagen acogedora de la comida, que supone «estar juntos», «convivir en la alegría», «disfrutar de un Dios que nos quiere con locura». La mezquindad de ser buenos por un premio desfigura la placidez del encuentro con el Señor


Señor, queremos descubrir el mundo y amar a nuestros hermanos, no porque todo eso tenga un premio, sino porque esa actitud ya es un premio de gozo y de gloria, ya es una actitud que nos hace plenamente felices, saboreando tu amor y el amor de los hermanos.





lunes, 19 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL LUNES 19/10/2015



lunes 19
S. Pedro de
Alcántara / Juan 
de Brébeuf e Isaac 
Jogues / Pablo 
de la Cruz, m.l.
Laura; Rosina; Lucio




XXIX del TO.
Iª del salterio 
Rom 4,20-25 / Sal 
Lc 1,69-75 / Lc
12,13-21



                                Lucas 12,13-21

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: «Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia». Él le contestó: «Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?». Y dijo a la gente: «Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande Obrado, su vida no depende de sus bienes». Y les` prdpuso una parábola: «Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: "¿Qué haré? No tengo dónde almacenar la cosecha". Y se dijo: "Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; tÚrribate, come, bebe y date buena vida". Pero Dios le dijo: "Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?". Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios».


Cuando el dinero es una trampa
Jesucristo nos habla de la trampa del dinero para que estemos alertas y no caigamos en ella. ¿Cuál es esa trampa? Que se nos presenta como la panacea de la felicidad, cuando, sus primeros frutos son tan amargos como la división, el enfrentamiento y la ruptura con los demás, especialmente, cuando están de por medio familias enteras. El dinero acumulado nos tiende también la trampa de una falsa seguridad, como bien subraya el Señor con la parábola del hombre rico que tuvo una gran cosecha. ¿De qué le sirvió? Aquella misma noche le pedirían cuentas. El dinero exige reparto justo, no acumulación en manos de unos pocos.Y exige, sobre todo, el servicio a todas las clases sociales para solucionar problemas y desarrollar la mejor convivencia. La dimensión social del dinero es clave para que no se nos convierta en una trampa.

De la trampa del dinero, líbranos, Señor. Ha de ser para nosotros un don, a nuestro servicio y al servicio del prójimo. Sus ataduras nos convertirán en esclavos.







domingo, 18 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL DOMINGO 18/10/2015





domingo 18
Lucas evangelista;
Julián; Justo; 
Teobaldo





1° del salterio
is 53,10-11 / Sal 32 
/ Heb 4,14-16 / Mc 
10,35-45

      
                                               Isaías 53, 10-11         
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos.


Salmo 32
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.


Hebreos 4,14-16
Hermanos: Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente

Marcos 10,35-45
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir». Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?». Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?». Contestaron: «Lo somos». Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado». Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos».


Lo nuestro es servir y dar la vida
Esta página del evangelio nos invita a la rectitud de intención en nuestra vida cristiana. ¿Qué es lo que buscamos en el cristianismo? ¿Qué buscaban los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan? ¿Buscaban la cercanía y el poder de los primeros puestos? Esta es la pregunta, que exige una respuesta clara y diáfana. El problema no está en la existencia del poder, sino en el ejercicio de ese poder. También a nosotros nos atrae el ser grandes y no servidores, el ser los primeros y no los esclavos de todos. La lección de Cristo es tajante: «ha venido para servir y dar su vida en rescate por todos». No se trata do imponer, de dominar, de controlar, sino de servir y dar la vida. 


Señor, te pedimos hoy por nuestros misioneros y misioneras, por las misiones, por este Domund, que brota como jornada urgente para que propaguemos tu reino hasta los confines del mundo.






sábado, 17 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL SÁBADO 17/10/2015



sábado 17
S. Ignacio de
Antioquía, m.o. 
Etelberto y Etelredo; 
Bto. Contardo Ferrini






XXVIII del T.O.
4º del salterio
Rom 4,13.16-18/
Sal 104/Lc 12,8-12





                                Lucas 12,8-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si uno se pone de mi parte ante los hombres, también el Hijo del hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios. Y si uno me reniega ante los hombres, lo renegarán a él ante los ángeles de Dios. Al que hable contra el Hijo del hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de lo que vais a decir, o de cómo os vais a defender. Porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».


Ay de los que rechazan la salvación!
Esta página del evangelio nos habla de la blasfemia contra el Espíritu Santo. Juan Pablo II la comentaba así: «La blasfemia no consiste en el hecho de ofender con palabras al Espíritu Santo; consiste en el rechazo de aceptar la salvación que Dios ofrece aI hombre por medio del Espíritu Santo, que actúa en virtud del sacrificio de la cruz. Si Jesús afirma que la blasfemia contra el Espíritu Santo no puede ser perdonada, es por el rechazo radical a convertirse. La blasfemia contra el Espíritu Santo es el pecado cometido por el hombre que reivindica un pretendido "derecho" de perseverar en el mal —en cualquier pecado— y rechaza así la redención». No se podría decir mejor, ni con mayor claridad. Dios se nos ofrece siempre, nos espera siempre.


De nuevo escuchamos tus palabras, Señor, cuando nos dices: «No os preocupéis si os conducen ante los magistrados, porque el Espíritu Santo os enseñará lo que tenéis que decir». ¡Cuánta confianza nos infundes siempre!






PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL VIERNES 16/10/2015


viernes 16
Sta. Margarita Mª
Alacoque / Sta. 
Eduvigis, m.l. 
Gerardo Mayela;
Galo; Ma Margarita 
Dufrost; Bto. Juan de 
Palafox




XXVIII del T.O.

4° del salterio
Rom 4,1-8 /Sal 31 /
Lc 12,1-7


                            Lucas 12,1-7
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuidado con la levadura  de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano -se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A este tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones».


Jesús nos habla claro
Jesús nos habla claro: primero, no tengáis miedo, porque el miedo paraliza nuestro caminar, enciende alarmas y oscurece el camino; segundo, no seáis hipócritas, porque todo quedará al descubierto; tercero, tened plena confianza en el Padre, que cuida hasta de los pajarillos del campo. Es verdad. Todos anteponemos nuestra imagen pública a la realidad de nuestra vida. Nadie quiere aparecer externamente como en realidad es. Cristo nos invita a caminar entre luces, abiertos a la verdad. La hipocresía, el miedo, la desconfianza, siembran la mentira, nos quitan la paz, generan alejamiento, eliminan credibilidad. Nada hay mejor que la sencillez de nuestras vidas, abriéndose a todos los paisajes, para hacer que brille el sol de la verdad.

Señor, todos albergamos en el corazón, acaso sin darnos cuenta, huellas de ese fariseísmo, en el que puede más la vanidad que la verdad; puede más la apariencia que el bien real. Haznos luminosos y transparentes en todo momento.






jueves, 15 de octubre de 2015

PALABRA Y VIDA: LECTURA DEL JUEVES 15/10/2015




jueves 15
Sta. Teresa de
Jesús, f.
Bruno de Querfurt;
Aurelia de
Estrasburgo



Oficio de la t
Si 15,1-6 /5a188/
Mt 11,25-30



                                Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».


El secreto de Teresa de Jesús
Nuestra mirada se dirige hoy a Teresa de Jesús, mística, fundadora, escritora. Su silueta brilla en el horizonte de la Iglesia con fuerza apasionante. Y el clamor de sus versos encendidos sigue adentrándose en los corazones jóvenes: «Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa. Solo Dios basta». En el evangelio, Cristo nos invita al descanso, no tanto para desentendernos de la realidad, sino para recuperar las fuerzas, las ilusiones, los horizontes, las esperanzas. ¡Qué buen lugar puede ser un monasterio, con sus claustros, con sus jardines, con su huerta, con su paz y silencio! Teresa de Jesús nos deja una hermosa lección, cuando la Iglesia vivía tiempos recios «decidí hacer aquello poquito que yo puedo y hay en mí: «cumplir mejor las reglas del Carmelo y hacerlas cumplir a mi comunidad». El secreto no puede ser más hermoso.


A veces es necesario guardar silencio para ser escuchado. Quizás en el silencio se oigan mejor las otras voces: la de la conciencia, la del corazón, la del prójimo lastimado y
necesitado.





Events